El Mundial de fútbol 2026 será el más largo de la historia. Con 48 selecciones participantes, 104 partidos y alrededor de 180 horas de fútbol televisado repartidas en 39 días, la competición supone también un maratón de inactividad para los aficionados que la siguen desde casa. Y ese sedentarismo tiene consecuencias médicas concretas.
Especialistas del Hospital Vithas Málaga han lanzado una advertencia sanitaria ante el inicio del torneo: pasar horas seguidas sentado frente al televisor aumenta de forma significativa el riesgo de desarrollar problemas circulatorios, metabólicos y cardiovasculares. El aviso no busca ser alarmista, sino ofrecer pautas prácticas para disfrutar del fútbol sin poner en riesgo la salud.
La trombosis venosa profunda, conocida popularmente como «trombosis del sofá», es una de las principales amenazas. Se trata de la formación de coágulos de sangre en las venas de las piernas, favorecida precisamente por la inmovilidad prolongada. El mismo mecanismo que ocurre en los vuelos de larga duración —de ahí el término «síndrome de la clase turista»— puede reproducirse en el salón de casa durante semanas de partidos seguidos.
El cuerpo necesita moverse
La doctora Victoria Sánchez Simonet, jefa de la Unidad de Medicina Interna de Vithas Málaga, explica que la inactividad ralentiza el flujo sanguíneo en las extremidades inferiores, lo que favorece la acumulación de coágulos. Su recomendación principal es simple: levantarse y caminar unos minutos cada hora, aprovechar los descansos del partido para hacer estiramientos y activar la circulación de piernas y tobillos.
Además del movimiento, la hidratación es clave. La especialista aconseja priorizar el agua frente a bebidas azucaradas, alcohólicas o estimulantes, que pueden deshidratar el organismo y elevar la tensión cardiovascular en los momentos de mayor emoción. También recomienda estar atentos a síntomas como hinchazón persistente o dolor en las piernas, señales que no deben ignorarse.
Snacks sí, pero con cabeza
La alimentación es otro de los hábitos que más se resiente durante un torneo de estas dimensiones. Los horarios de los partidos alteran las rutinas de comida, y la convivencia social durante los encuentros empuja con frecuencia hacia el consumo de ultraprocesados, alcohol y bebidas azucaradas.
Carmen García Cortés, nutricionista del Hospital Vithas Málaga, propone un enfoque práctico: no se trata de prohibir, sino de elegir mejor. Entre sus alternativas a los snacks habituales sugiere opciones como nachos con guacamole casero, patatas con especias al horno, mini brochetas de pollo y verduras o pizzetas integrales con ingredientes frescos, recetas que combina de manera sencilla con el ambiente futbolero sin sacrificar la nutrición.
Sueño y rutina, también en juego
Otro aspecto que el Mundial amenaza es el descanso. Los partidos se celebran a distintas horas del día y de la noche, lo que puede desorganizar los ciclos de sueño durante semanas. La nutricionista insiste en mantener una rutina de descanso lo más estable posible y en evitar la combinación de cafeína con bebidas energéticas, mezcla que puede tener efectos negativos tanto a nivel cardiovascular como neurológico.
El mensaje de los especialistas es claro: disfrutar del fútbol y cuidar la salud no son incompatibles. Con pequeños gestos —moverse, hidratarse, comer con criterio y respetar el sueño— es posible vivir el Mundial sin que el cuerpo pague la factura.



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