El Gobierno ha aprobado este martes la designación de un ‘mando único’ para gestionar la crisis migratoria que atraviesa Ceuta, que quedará bajo la supervisión del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. La prioridad será la «devolución y repatriación» de los inmigrantes que han entrado en la ciudad autónoma, tanto menores como mayores de edad, siempre dentro de la legalidad y con respeto a los derechos humanos.
La decisión llega después de la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional, celebrada tras el periodo vacacional y presidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El principal asunto abordado durante el encuentro ha sido la declaración de la «situación de interés para la seguridad nacional» en Ceuta, a raíz de la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha explicado que, por primera vez, el Ejecutivo establecerá una «autoridad funcional» liderada por Ángel Víctor Torres con el objetivo de «reforzar la coordinación» entre las distintas autoridades y administraciones implicadas. Según ha señalado, esta estructura permitirá afrontar una «nueva fase» en la respuesta a la crisis migratoria.
Este ‘mando único’ contará con un órgano colegiado en el que estarán representados la Ciudad Autónoma de Ceuta, con su presidente, Juan Jesús Vivas; la Delegación del Gobierno; el Centro Nacional de Inteligencia (CNI); el Departamento de Seguridad Nacional, así como los once ministerios implicados en la gestión de la crisis.
Experiencia de Torres ante situaciones extraordinarias
Saiz ha destacado la experiencia de Torres al frente del Gobierno de Canarias y ha defendido que la situación que atraviesa Ceuta es «extraordinaria», por lo que «requiere una respuesta extraordinaria». La portavoz ha señalado además que la actuación del Ejecutivo se ha desarrollado hasta ahora en «distintas fases de seguridad».
Torres, que ha seguido de cerca la evolución de la situación, ha explicado que durante la primera fase de respuesta a la crisis regresaron a Marruecos, en un plazo de entre «24 y 48 horas», entre el 90 % y el 95 % de las más de 70.000 personas que entraron en Ceuta. El Ejecutivo considera ahora necesario poner en marcha una segunda fase dirigida
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