Málaga sólo tendrá tres procesiones extraordinarias durante este otoño, después de haber vivido ocho en 2024 y siete en 2025. El Cristo del Puerto de la Torre, el Cristo del Santo Traslado y el Nazareno de la Pasión serán los únicos tronos que saldrán a la calle. Precisamente, sobre este hecho ha hablado el obispo de Málaga, José Antonio Satué, afirmando que «si estas son salidas extraordinarias, que realmente lo sean» y no se celebren tan habitualmente.
El obispo asume el «papel de malos»
Satué recalca que en algunas ocasiones les toca tener el «papel de malos», ya que desde la diócesis son los encargados de decidir qué procesiones se acaban recortando. Pero, a diferencia de verlo como algo negativo, el obispo argumenta que esto es precisamente algo bueno, ya que el hecho de que haya menos hace que «las procesiones extraordinarias se vean como tales y sean disfrutadas y valoradas como tales».
Quieren que estas procesiones no se devalúen
«Lo bueno cuando se multiplica se devalúa y ciertamente no queremos que se devalúe», añade Satué. El obispo ha reconocido para él todo esto «sigue siendo un aspecto nuevo». Su respuesta al respecto ha sido «que lo extraordinario tiene que ser extraordinario, ¿no?». De esta forma el obispo ha dejado clara su postura sobre este asunto, algo que ya ha manifestado en otras ocasiones.
El obispado regula las procesiones extraordinarias desde el año 2019, por lo que deben decidir cómo se gestiona el reparto de salidas durante los meses. Por su parte, las hermandades pueden solicitarlas por el aniversario de su fundación o fusión, o por la bendición de sus imágenes titulares, siempre a partir de los 25 años y en múltiplos de esa cifra.
Síguenos en redes






