A las ocho y media de la mañana se abrían las puertas de las facultades del Campus de Teatinos para dar el pistoletazo de salida a la Prueba de Acceso a la Universidad -PAU- o, como se conoce comúnmente, Selectividad. En esta convocatoria, 9581 estudiantes malagueños se enfrentan a los exámenes, un 17’91% de toda Andalucía, donde la cifra ronda los 53.000 inscritos.
A pesar de los nervios habituales de esta fase obligatoria, la jornada ha transcurrido con total normalidad. El rector de la Universidad de Málaga -UMA-, Teodomiro López Navarrete, ha confirmado que no se ha registrado ninguna incidencia en los accesos.
Una de las grandes novedades organizativas de este año ha sido incorporar sistemas tecnológicos anticopia, aunque en Málaga no se ha puesto en marcha al considerar que podían alterar el ritmo normal y fluido de los exámenes.
¿Qué ha caído en las pruebas?
La incógnita de todos los años a primera hora de la mañana es el contenido de las pruebas. En Historia de España, los protagonistas han sido la Restauración (con la figura de Alfonso XII) y el liberalismo de las Cortes de Cádiz con ‘La Pepa’. Por su parte, El esperado Primo de Rivera se ha quedado en el banquillo por segundo año consecutivo tras siete años «en el poder», siendo el tema más elegido por los estudiantes en el primer día de selectividad.
El examen de Lengua Castellana ha girado en torno a Manuel Vincent y su artículo de opinión sobre la evolución de la educación y las buenas maneras en España. La sección de Literatura ha sido la gran sorpresa de la mañana, según han comentado los propios jóvenes al salir de las aulas, al proponer dos preguntas específicas sobre el teatro español del siglo XX y la novela ‹El cuarto de atrás›, de Carmen Martín Gaite.
Tras esta intensa jornada en la que se juegan el 40% de su nota de acceso, los estudiantes malagueños tendrán que mantener la calma hasta el próximo 11 de junio, fecha en la que se publicarán las calificaciones.
Sistemas ‹anticopia›, ¿por qué en Málaga no?
Una de las grandes novedades organizativas a nivel nacional para este año 2026 ha sido la posibilidad de incorporar sistemas tecnológicos avanzados de vigilancia anticopia. La sorpresa ha sido cuando el rector de la UMA, Teodomiro López Navarrete, ha anunciado que en Málaga prescindirían de su uso. En su lugar, se ha apostado por el método de vigilancia convencional por parte del profesorado, priorizando la tranquilidad de los estudiantes y evitando ralentizar el proceso. En otras ciudades, como Sevilla, sí se ha optado por blindar las aulas con estos dispositivos de control digital.
La comisión organizadora en Málaga tomó la decisión de no ponerlo en uso al considerar que el despliegue tecnológico y los protocolos de verificación podrían alterar el ritmo normal y fluido de los exámenes.
Las faltas de ortografía, el nuevo temido en la PAU
Más allá de los contenidos teóricos, lo que más preocupa a los alumnos en esta edición es el notable endurecimiento de la penalización por faltas de ortografía y errores gramaticales. La nueva normativa se aplica de manera diferenciada en función de la materia: en Lengua Castellana y Literatura y en los idiomas cooficiales -catalán, valenciano, gallego y euskera-, los errores ortográficos y de acentuación pueden restar hasta dos puntos sobre la nota. En cuanto a las pruebas de idioma extranjero, la penalización máxima es de 1,5 puntos.
En las asignaturas de desarrollo que exigen redacción, como son Historia de España o Historia de la Filosofía, el listón se reduce hasta un máximo de un punto de penalización. En materias técnicas como Matemáticas, las faltas de ortografía no penalizarán. Así lo fijaron las universidades españolas en una puesta en común, aunque la regulación definitiva recae en cada comisión autonómica.



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