El Ayuntamiento de Cádiz ha aprobado de manera definitiva la retirada inminente de seis quioscos de prensa y golosinas que se encuentran completamente cerrados, oxidados y en estado de degradación. Con la firma de este decreto, el equipo de gobierno local busca cortar de raíz los problemas de seguridad, accesibilidad y salubridad pública que estas instalaciones fantasma venían generando en la vía pública.
Las actuaciones, coordinadas de forma transversal por las delegaciones municipales de Patrimonio, Urbanismo y Mantenimiento Urbano, se concentrarán a corto plazo en tres puntos clave de la ciudad. La intervención contempla el desmantelamiento de dos estructuras situadas en la emblemática plaza residencial Virgen de Loreto, a las que se sumará la retirada de un quiosco que obstaculiza el tránsito peatonal en la calle Ciudad de Santander. Finalmente, el plan de choque actuará con especial intensidad en la Avenida del Guadalquivir, donde se eliminarán otros tres habitáculos localizados concretamente en los números 18 y 28, además de un tercero ubicado en la intersección con la calle Sotillo.
Riesgo para los transeúntes y demandas vecinales
El primer teniente de alcalde, José Manuel Cossi, acompañado por los responsables de Mantenimiento Urbano, José Carlos Teruel, y de Vivienda, Ana Sanjuán, ha detallado el avanzado estado de deterioro que presentan estas construcciones metálicas. Cossi ha destacado que las estructuras sufren roturas severas, desprendimientos y una fuerte oxidación. Estas condiciones las convertían en focos potenciales de vandalismo, acumulación de basuras o accidentes para los peatones que circulan por sus inmediaciones.
La delegación de Mantenimiento Urbano será la encargada de ejecutar los trabajos de desmontaje físico de los habitáculos. La prioridad absoluta de esta medida es la descontaminación visual y la recuperación de espacio útil en las aceras para garantizar una movilidad urbana sin barreras.
Una de cal y otra de arena: la hostelería reactiva el sector
A pesar de este plan de choque contra el abandono, el concepto de quiosco tradicional no muere en la capital gaditana, sino que se transforma. Como contrapunto positivo a los desmantelamientos, la Junta de Gobierno Local ha aprobado la adjudicación demanial para la explotación del quiosco situado en la remozada Glorieta Ana Orantes.
Este establecimiento estará destinado en exclusiva a la hostelería sin música. La empresa Restauración y Catering Viva la Pepa SL se ha hecho con la adjudicación por un canon de 57.618 euros anuales y una duración de contrato de 10 años, demostrando que este tipo de espacios, con una gestión adecuada, siguen siendo viables y atractivos para la economía local.



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