La preocupación por el entorno marino vuelve a encender las alarmas en el Campo de Gibraltar. Verdemar-Ecologistas en Acción ha denunciado públicamente la dispersión de partículas y materiales en suspensión desde la zona de los rellenos de Gibraltar hacia la costa de La Línea de la Concepción, afectando de manera directa al litoral y los fondos de La Atunara.
Según advierte el colectivo, la fuerte dinámica marina provocada por los recientes temporales de levante está movilizando estos sedimentos dentro de un espacio protegido de altísimo valor ecológico.
Una marea de microplásticos y dudas sobre la toxicidad
Los ecologistas han trasladado su queja tanto al Ministerio para la Transición Ecológica como a la Junta de Andalucía. Exigen de manera inmediata la puesta en marcha de controles y análisis químicos exhaustivos en las aguas y sedimentos para determinar con exactitud qué se está movilizando y qué impacto real está sufriendo la fauna y los recursos pesqueros de la zona.
La organización asegura haber comprobado de primera mano la acumulación de residuos, plásticos y micro plásticos en los fondos marinos colindantes.
El temor principal radica en la procedencia de los materiales de relleno. Verdemar señala que parte del sustrato utilizado proviene de un antiguo vertedero gibraltareño donde históricamente se acumularon residuos de toda índole, incluidos algunos potencialmente peligrosos. Por ello, consideran «imprescindible» que las administraciones aclaren la caracterización y composición de dichos componentes.
Silencio institucional en un espacio de la Red Natura 2000
El colectivo lamenta la falta de una «respuesta institucional a la altura» ante un fenómeno que, según afirman, es perfectamente visible a simple vista desde la propia orilla de la costa linense. Recuerdan que el área afectada se encuentra protegida bajo la denominación de Zona Especial de Conservación (ZEC) Estrecho Oriental, integrada en la prestigiosa Red Natura 2000.
El conflicto no es nuevo. Los ecologistas llevan años fiscalizando el trasiego de camiones y rocas procedentes de la cantera de La Utrera (Casares) con destino a los rellenos del macroproyecto urbanístico Eastside o Marina Este en la Roca. Aunque el Ministerio para la Transición Ecológica sigue remitiendo documentación a la Fiscalía a raíz de estas quejas, el caso se encuentra actualmente encallado en el ámbito judicial.
Tras un sobreseimiento provisional en los juzgados de La Línea, el asunto está pendiente de resolución en la Audiencia Provincial de Cádiz, aunque Verdemar insiste en que la vía judicial no debe ser una excusa para que las administraciones dejen de vigilar el medio ambiente.
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