La mesa técnica celebrada hoy entre el alcalde, Juan Franco, la empresa pública Arcgisa y la firma Ullastres S.A. ha servido para certificar que el enlace de la nueva red hídrica con la ya existente —a la altura del enclave del Castillito y de la calle Pavía— quedará solventado en el plazo previsto. Ayuntamiento, Arcgisa y empresa, con el calendario marcado de finalización de obra el jueves, buscan sofocar la creciente alarma vecinal y el cruce de acusaciones políticas por el mes de clausura sanitaria que arrastra el litoral.
No obstante, la solución en la arena de la playa activará de inmediato un severo plan de restricciones en el tráfico de la zona y a partir del jueves 4 de junio, la delegación de Movilidad Urbana suprimirá la circulación en un tramo clave del paseo marítimo, una medida que se prolongará durante al menos una semana.
Una carrera contra el reloj y la burocracia administrativa
La urgencia del Gobierno municipal no es casual. Tras un fin de semana de altas temperaturas donde la bandera roja y los carteles de prohibición no frenaron la afluencia de bañistas, la presión social en las redes ha obligado a mover ficha con celeridad. La meta fija es el miércoles 10 de junio, fecha en la que arranca oficialmente la temporada de playas en el municipio.
El alcalde, Juan Franco, ha reconocido estar «tremendamente preocupado» por el impacto de este cierre preventivo decretado por la Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía. Por ello, el plan del Ayuntamiento es remitir los informes técnicos de manera inmediata este mismo jueves en cuanto concluyan las pruebas de presión del nuevo sistema de saneamiento. Con este movimiento, el Consistorio traslada la pelota al tejado de la administración autonómica, que tendrá la última palabra y deberá certificar, mediante análisis del agua, que los «alivios» provisionales de aguas residuales han cesado por completo.
La letra pequeña del acuerdo: circular por el Paseo Marítimo
Aunque el avance técnico desatasca el conflicto medioambiental, el coste inmediato lo pagarán los conductores. Para encarar la última fase del proyecto —que cuenta con una inversión de 2,2 millones de euros para desviar las aguas de San Bernardo, Huerta Fava y el centro urbano—, Movilidad Urbana ejecutará un corte total de tráfico en el paseo marítimo a la altura de la avenida de la Banqueta.
El plan de contingencia diseñado por Movilidad Urbana alterará por completo la circulación en el frente marítimo. A partir del jueves, los conductores se encontrarán con un tapón circulatorio al quedar completamente suprimido el tráfico que avanza desde la Avenida del Ejército hacia la Avenida de la Banqueta. Como única válvula de escape para el vehículo privado, las autoridades mantendrán habilitado exclusivamente el carril que conecta la zona de La Atunara hacia la propia Avenida de la Banqueta para canalizar los desvíos.
Estos recortes circulatorios afectarán también a quienes dependan del transporte público.
Los usuarios de la Línea 3 (Zabal – Santa Margarita – Alcaidesa) verán cómo el autobús modifica su recorrido habitual en el trayecto de bajada hacia el centro urbano. Para esquivar el tramo afectado por las palas, el servicio se desviará por la Avenida de la Banqueta y la calle Balona, reincorporándose a su ruta ordinaria una vez alcanzada la Avenida del Ejército.



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