El candidato del Partido Popular, Juanma Moreno, que aspira a revalidar su puesto de presidente de la Junta de Andalucía se convirtió en el blanco de todos sus rivales durante el segundo y definitivo debate electoral celebrado este lunes en los estudios de RTVA. Durante poco más de hora y media, María Jesús Montero (PSOE), Antonio Maíllo (Por Andalucía), Manuel Gavira (Vox) y José Ignacio García (Adelante Andalucía) coincidieron en señalar al candidato popular en los tres bloques del debate: empleo, servicios públicos y financiación autonómica.
El propio Moreno resumió la dinámica de la noche en el segundo bloque: «Todos contra mí». Lo dijo cuando Montero, García y Maíllo le acorralaban a propósito de la crisis de los cribados de cáncer de mama, el asunto que más tensión generó en todo el debate.
El segundo debate, producido por RTVA, resultó más ordenado que el celebrado hace una semana en RTVE, aunque tampoco deparó propuestas nuevas ni soluciones destacadas
Mención a los guardias civiles fallecidos
El debate arrancó con un primer bloque dedicado al empleo marcado por el homenaje unánime a los dos guardias civiles fallecidos el pasado viernes mientras perseguían a una narcolancha en las costas de Huelva. Todos los candidatos expresaron sus condolencias antes de entrar en la discusión política.
Antonio Maíllo aprovechó para denunciar la precariedad laboral y acusó a la Junta de ser «el peor empleador y la peor patronal». José Ignacio García también recordó a los agentes caídos y extendió la reflexión a las familias de los guardias civiles muertos en Barbate, antes de encararse con Moreno por sus palabras sobre las oposiciones públicas: «Moreno dijo que si no se me vota va a ver tal caos que peligra las oposiciones. Las oposiciones no dependen de usted y se van a celebrar. Hay mucha gente esforzándose, es durísimo».
Manuel Gavira fue más allá y señaló que los guardias civiles no murieron en un accidente: «No son accidentes, son asesinatos», dijo, en alusión a la falta de medios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Mezcló la tragedia con el debate sobre el narcotráfico e imitó el eslogan de Santiago Abascal: «Al narco, alto o plomo».
Moreno respondió a García acusándole de entrar en el «fango» y rehusó contestar directamente a sus interpelaciones, recurriendo en su lugar a una batería de preguntas sobre la gestión del Gobierno central
Vox y el campo
El Pacto Verde europeo y el acuerdo con el Mercosur también asomaron en el primer bloque. Gavira defendió los pactos alcanzados con Vox en Extremadura y Aragón como modelo de defensa del campo andaluz. García le replicó con dureza: «Vox mucho lirili y poco lerele en el campo», y le recordó que su partido apoyó los aranceles de Trump.
Montero, por su parte, criticó la posición de Vox frente al cambio climático y reclamó medidas para aliviar el acceso a la vivienda. Moreno aprovechó para recriminar al Gobierno de Sánchez no haber construido «cero kilómetros de autovía ni de vías de ferrocarril» en Andalucía durante la legislatura.
Fue también en este bloque donde Moreno insistió en preguntar por el accidente de Adamuz, la tragedia que costó la vida a 46 personas. Montero respondió que cuando concluya la investigación «se sabrá toda la verdad», incluidos los movimientos del 112, competencia de la Junta.
Montero propuso medidas para compensar el coste energético del conflicto en Oriente Próximo. Moreno acusó a la socialista de dejar un «infierno fiscal» en Andalucía
Los cribados, eje del debate
El segundo bloque, dedicado a sanidad, educación y dependencia, fue el más intenso de la noche. García abrió fuego preguntando a Moreno qué ocurrió exactamente con la crisis de los cribados de cáncer de mama: «¿Nos puede decir qué pasó? ¿Qué sucedió?». Moreno respondió que se trató de «un problema de información» en un hospital, que pidieron «perdón», que se realizaron las pruebas pendientes y que se activó «un plan de choque con 100 millones de euros» asumiendo «responsabilidades».
La respuesta no convenció a sus rivales. Montero le preguntó «¿cómo puede hablar de responsabilidades cuando lleva en sus listas electorales a los que estuvieron en la Consejería de Sanidad?» y reclamó saber cuántas mujeres se vieron afectadas. Maíllo fue más directo: «No ha pedido perdón porque el responsable es usted, señor Moreno Bonilla», y aseguró que el presidente debería haber dimitido. «Mintió a las mujeres de los cribados y se hizo la víctima», le espetó.
Moreno respondió quejándose de que el debate se hubiera convertido en «todos contra mí» e intentó dar la vuelta al argumento: recordó que su padre murió de cáncer de colon por un «diagnóstico tardío» durante los gobiernos socialistas, y le lanzó una pregunta directa a Montero: «Me habéis llamado asesino desde las cuentas del PSOE. ¿Qué podría llamarle yo a usted?».
Maíllo también protestó durante el debate porque escuchaba ruidos procedentes del exterior del plató y llegó a acusar a la organización de diseñar los bloques temáticos «desde San Telmo» para favorecer al PP
Moreno ataca a Montero con Adamuz
Moreno utilizó el bloque de infraestructuras para insistir en el accidente ferroviario de Adamuz, ocurrido en enero de 2026 y cuya investigación sigue abierta. El candidato popular lanzó varias preguntas directas a Montero, que ejerce como ministra de Hacienda en el Gobierno de Pedro Sánchez. Montero no ofreció explicaciones y respondió que cuando concluya la investigación judicial «se sabrá toda la verdad, incluido la del 112», en referencia al servicio de emergencias que depende de la Junta de Andalucía y cuya actuación aquella noche quiere poner el Gobierno igualmente bajo escrutinio.
Dependencia y educación
La dependencia fue otro de los frentes abiertos. Maíllo reprochó a Moreno los plazos de resolución: «Es desprecio a la gente». Gavira cifró en 7.000 las personas fallecidas en 2025 mientras esperaban las ayudas de dependencia y preguntó: «¿Por qué la administración funciona rápido para los que acaban de llegar y no para los mayores andaluces?». García recordó a Moreno que en 2018 prometió reducir las listas de espera: «Usted mintió en 2018».
En materia de educación, Montero presentó como propuesta estrella la creación de 30.000 plazas en Formación Profesional y preguntó al candidato popular «¿qué le parece que las familias andaluzas se tengan que endeudar para pagar la formación profesional o los másteres de especialización?». García, a su vez, pidió un acuerdo para que no hubiera «ninguna» universidad privada en Andalucía.
Maíllo y García coincidieron en señalar que Vox participa en el debate para hacer «que el señor Moreno parezca moderado», un intercambio que marcó el inicio del tercer y último bloque
Financiación, el último frente
El tercer bloque, dedicado a la financiación autonómica, mantuvo la temperatura alta. Montero preguntó a Moreno por qué incumple el mandato del Parlamento en materia de financiación. Moreno le respondió acusándola de haber «hipotecado a Andalucía» con los pactos alcanzados con los independentistas: «Andalucía siempre pierde cuando hay un pacto entre el PSOE y los catalanes». Montero replicó con una frase que buscaba hacer mella: «Usted es más genovés que andaluz». Moreno devolvió el golpe: «Sería usted una gran candidata en Cataluña».
Maíllo defendió un modelo de financiación que garantice a cualquier ciudadano, «viva donde viva», los recursos para afrontar enfermedades graves, y criticó a Moreno por anteponer los intereses de Alberto Núñez Feijóo a los de Andalucía. García reconoció que existen «agravios» en financiación e infraestructuras y advirtió: «Cuando se niegan los agravios le hacemos un favor a la derecha». Gavira aprovechó para recordar que el modelo de financiación autonómica caducó cuando el PP gobernaba con mayoría absoluta y reprochó a Montero los casos de corrupción de los ERE: «Ustedes nos malversaron».
El debate, más ordenado que el de hace una semana, no deparó propuestas nuevas ni sorpresas. Moreno aguantó el asedio cediendo terreno en algunos momentos pero saliendo indemne en el computo general. Sus rivales le golpearon con fuerza pero sin una contundencia demoledora. El 17 de mayo dirá quién convenció a los indecisos.



Síguenos en redes


