El incendio forestal declarado en el paraje de Raboconejo, en Niebla (Huelva), ha superado ya las 4.000 hectáreas afectadas y continúa activo en situación operativa 2. La evolución del fuego está marcada por los continuos cambios en la dirección del viento, una circunstancia que está dificultando las labores de extinción y obliga a modificar de forma constante la estrategia de los equipos de emergencia.
El cambio de viento dificulta la extinción
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias y vicepresidente primero de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha afirmado que «se espera que se vuelva a complicar el fuego» por este cambio de viento previsto para las 14.00. «Este incendio tiene un comportamiento de cambio de viento constante, lo cual te destroza la estrategia de ataque al incendio que tienes», añadía el consejero.
Una de las prioridades del dispositivo es confinar el flanco norte y la cabeza noreste del incendio. Los trabajos también buscan dirigir el avance del fuego hacia el sur, utilizando como referencia la carretera A-493. Otro de los objetivos consiste en establecer una línea de control en el cortafuegos situado al norte de la planta de reciclaje. Esta actuación pretende limitar la expansión del incendio entre las carreteras A-493 y HU-3106.
Más de 309 efectivos de la UME y el Infoca
El dispositivo desplegado para combatir las llamas alcanzará este sábado los 26 medios aéreos, además de 12 bulldóceres. Tres de estas máquinas pertenecen a la Unidad Militar de Emergencias (UME), que participa en las labores de extinción y en la construcción de cortafuegos. En total, el operativo estará formado por 309 efectivos, incluidos 60 integrantes de la UME.
70 personas desalojadas
La evolución del incendio ha obligado a mantener a 70 personas en alejamiento preventivo de las zonas afectadas. Según ha explicado Sanz, la mayoría se encontraban en segundas residencias y cinco personas han necesitado ser alojadas temporalmente en hoteles de la zona. Las áreas afectadas por estas medidas son Rabo-Conejo, Caballón, Tumbalejo, La Florida y Las Arenas.
Sanz ha pedido a los vecinos y a quienes se encuentren en la zona que mantengan la «máxima prudencia» y colaboren con las indicaciones de los servicios de emergencia. La prioridad durante las próximas horas será aprovechar el periodo anterior al cambio de viento para reforzar las líneas de control y limitar la expansión de un incendio que ya afecta a más de 4.000 hectáreas.



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