Un rayo de esperanza ilumina las aguas de La Atunara. Tras el amargo impacto inicial del comunicado oficial en el que la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen de La Línea de la Concepción anunciaba la suspensión de la procesión marítima por falta de barco, la situación ha dado un vuelco radical. El rumbo de la festividad del próximo 16 de julio es hoy otro muy distinto.
Estefanía Gómez, Hermana Mayor de la Hermandad del Santísimo Cristo del Mar y de Nuestra Señora del Carmen, se ha mostrado rotunda ante este medio: «Todo está solucionado». Tras el llamamiento de la cofradía a la ciudadanía, una embarcación se ha ofrecido finalmente para trasladar a la Patrona de los Marineros. La documentación necesaria ya ha sido presentada formalmente ante Capitanía Marítima para tramitar el permiso definitivo.
A la espera de los trámites y del levante
La corporación se encuentra ahora inmersa en una cuenta atrás administrativa. «Esperemos que los plazos se cumplan y todo se pueda llevar como la tradición manda», explica Estefanía Gómez.
Para la Hermana Mayor, el deseo de toda la barriada es que los factores burocráticos queden atrás y el destino de la procesión dependa únicamente del estado del mar. «Que dependa de que el levante apriete y no de que no tuviéramos la infraestructura necesaria para llevar a cabo nuestra procesión, como ocurre en todas las poblaciones de costa donde la Virgen del Carmen es una advocación a la que muchos devotos quieren ver cada 16 de julio sobre las aguas», añade con firmeza, enviando un mensaje de serenidad y fe a todos los vecinos.
Un recorrido terrestre blindado y lleno de fe
Pese a la incertidumbre marítima -si se tiene en cuenta la posibilidad de que los vientos arrecien en el Estrecho- lo que permanece completamente inalterable es el fervor en las calles. El plan alternativo de la hermandad ya dejaba claro que la fe no se iba a quedar encerrada en el templo. Los cultos religiosos y la procesión por las calles de La Atunara siguen intactos en el calendario.
La junta de gobierno insiste en que el calor de los linenses arropará a la Virgen del Carmen en cada metro de su itinerario terrestre. Una cita que promete ser una de las recogidas más multitudinarias y emotivas que se recuerdan en el barrio, demostrando que la devoción de La Línea supera cualquier adversidad logística.



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