Este 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzhéimer, un transtorno cerebral que transforma poco a poco la vida de quienes la padecen -se trata de una enfermedad progresiva e irreversible-. El deterioro cognitivo avanza lentamente y comienza a afectar a la memoria, la capacidad de pensar y de realizar cualquier tarea de la vida cotidiana.
El informe sobre el colectivo de Alzhéimer en Andalucía 2025, elaborado por la Confederación Andaluza de Alzhéimer, refleja el trabajo de una red formada por 124 asociaciones de familiares con personas con alzhéimer (AFAS) en Andalucía.
Casi 5.000 personas atendidas en el último año
Durante el año pasado, estas unidades atendieron a 3.695 personas con alzhéimer y 1.077 con otras demencias. Una atención que no solo recibe el paciente, también la reciben los cuidadores. En 2025, 3.475 personas cuidadoras fueron atendidas a nivel de psicología individual y 1.435 asistieron a grupos de ayuda mutua.
Una de las maneras de tratar el alzhéimer es la estilulación cognitiva tradicional, un conjunto de terapias y ejercicios orientados a activar las capacidades mentales que aún se conservan y retrasar el avance del deterioro. En 2025, 4.250 personas usaron este servicio, mientras que 3.337 usaron la estimulación mediante las TIC. En este caso, se usan herramientas digitales e interactivas para realizar una estimulación cognitiva dinámica con el mismo fin que la tradicional, mantener las capacidades mentales y la autonomía del paciente.
El informe refleja las distintas fases en las que se encontraban las personas con Alzhéimer:
- Fase avanzada: 27.2%
- Fase moderada: 41.6%
- Fase leve: 31.1%
Detrás de estas cifras, hay también un gran número de voluntarios y asociados que luchan cada día contra este trastorno. Las asociaciones contaron con 1.632 personas voluntarias, 1.485 profesionales y más de 22.00 personas asociadas.
Hablar de alzhéimer es más algo más allá de un transtorno cerebral. Es vivirlo día a día, ver cómo progresivamente avanza la enfermedad y cada vez los síntomas van siendo más evidentes. Comienzan teniendo pequeños olvidos de situaciones puntuales y dificultades para procesar información nueva. Conforme avanza, es común que la persona se desoriente de manera espacial o temporal, que tenga cambios de conducta y humor o problemas con el lenguaje.
Para tratar con una persona que tiene Alzhéimer, se recomienda mantenerle una rutina estable para reducir su confusión y mejorar su calidad de vida. Además, usar frases sencillas y hablar con calma ayudará a su comprensión.
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