El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, reconoció este miércoles que la moción de censura presentada por PP y Vox contra su Gobierno municipal deja la situación política prácticamente decidida. «La situación no tiene vuelta atrás», afirmó en una entrevista en Onda Cero, en la que también aseguró que continuará trabajando al frente del Ayuntamiento hasta que se vote la iniciativa.
Landaluce insistió en que no piensa abandonar el cargo antes de ese momento. Según explicó, su decisión no responde a un deseo de permanecer en la Alcaldía, sino al compromiso que considera que tiene con los ciudadanos que lo eligieron. «Mientras llega o no llega voy a seguir trabajando, y no por apegarme al sillón, sino por respeto a mis vecinos», señaló. Tras las firmas de PP y Vox todo apunta a que el nuevo alcalde será Jacinto Muñoz.
Landaluce defiende su inocencia
Durante la entrevista, el regidor volvió a defender su inocencia ante las informaciones sobre las denuncias por presunta agresión sexual presentadas contra él. Landaluce aseguró que no ha recibido documentación judicial relacionada con estos casos y afirmó desconocer cuántas denuncias se han presentado y ante qué juzgados. «Soy inocente», reiteró el alcalde, que expresó su malestar por el tratamiento informativo de las acusaciones.
Afirma que su caso es «acoso y persecución»
El regidor vinculó además la crisis política con el contexto electoral y acusó a sus adversarios de mantener una campaña de presión contra él. En concreto, señaló al PSOE y aseguró que lleva un año y medio sufriendo lo que considera un «acoso y persecución». Landaluce recordó asimismo una denuncia que presentó ante el Tribunal Supremo y que, según explicó, fue archivada por la Fiscalía.
Crítico con la elección del nuevo alcalde
Landaluce también se pronunció sobre la posibilidad de que Jacinto Muñoz lo sustituya en la Alcaldía si prospera la moción de censura. El regidor criticó que la decisión se haya impulsado desde la dirección provincial del partido y consideró que Algeciras no debería recibir instrucciones externas sobre quién debe gobernar la ciudad. «Es una pena que seamos unos mandados», afirmó al referirse a la intervención de la dirección del PP en Cádiz.
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