La Guardia Civil detiene en Puerto Real a un hombre de 39 años que almacenaba y distribuía en la red más de 500 archivos de contenido degradante y de «extrema crudeza». El Equipo de Investigación Tecnológica analiza el masivo material informático incautado para localizar nuevas víctimas.
El Equipo de Delitos Informáticos y Tecnológicos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cádiz ha desarticulado un gravísimo foco de corrupción de menores en la provincia. En el marco de la bautizada Operación «Blackup», los agentes han detenido en la localidad de Puerto Real a un hombre de 39 años de edad acusado de un presunto delito de posesión y distribución de material pornográfico infantil.
El arrestado acumulaba en sus dispositivos informáticos y en su propia nube de almacenamiento un volumen ingente de archivos de contenido sexual explícito, caracterizado por una extrema crudeza y un carácter profundamente vejatorio y degradante. La inmensa mayoría de las víctimas retratadas en este material de abuso son bebés.
La investigación criminal se inició el pasado mes de abril, cuando los especialistas en ciberdelincuencia del Instituto Armado detectaron el rastro virtual y la circulación en la red de varias imágenes de contenido pedófilo. Tras semanas de un complejo rastreo tecnológico, los investigadores consiguieron romper el anonimato del sospechoso y situar el origen de las conexiones en un domicilio concreto de Puerto Real. Al comprobar de forma inequívoca la comisión del ilícito penal, la Guardia Civil desplegó un dispositivo que culminó con la detención del presunto autor el pasado día 28.
Cuatro terabytes bajo sospecha
Durante el minucioso registro de la vivienda del detenido, las fuerzas de seguridad intervinieron un arsenal de dispositivos digitales destinado al almacenamiento masivo de datos. En total, los agentes se han incautado de tres ordenadores, tres discos duros, cinco memorias externas, cinco teléfonos móviles y varias cámaras de grabación. El volumen total de la información intervenida asciende a casi cuatro terabytes de datos, un espacio digital gigantesco en el que se esconden, al menos de forma ya verificada, más de 500 archivos de la máxima gravedad criminal.
En estos momentos, los especialistas del Equipo de Investigación Tecnológica de la Comandancia de Cádiz se encuentran realizando el volcado integral y el análisis forense de cada uno de los soportes incautados. Los objetivos prioritarios de los peritos informáticos son tres de máxima urgencia: determinar de forma fehaciente la existencia y filiación de víctimas directas en el entorno del detenido, localizar material pedófilo oculto o encriptado y averiguar con total precisión la ramificación de la red de distribución para saber con quién y a través de qué plataformas compartía el material. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones judiciales a medida que avance el examen de los dispositivos.



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