La escenógrafa y figurinista Elisa Sanz ha reclamado un mayor compromiso económico con las artes escénicas y ha advertido de las dificultades que atraviesa el sector tras años de reducción de presupuestos. Coincidiendo con el homenaje que ha recibido en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, la profesional ha defendido que destinar más recursos al teatro no debe entenderse como una petición, sino como una necesidad para garantizar la continuidad y la calidad de las producciones.
Sanz ha lamentado que, mientras muchas personas consideran elevado pagar unos 25 euros por una entrada de teatro, no dudan en asumir costes mucho mayores para asistir a conciertos o acontecimientos deportivos. A su juicio, esa diferencia refleja la escasa valoración que en ocasiones recibe la cultura y pone de manifiesto la necesidad de reforzar el apoyo a las artes escénicas.
También ha explicado que la situación económica del sector se ha deteriorado desde la crisis de 2008. Según ha señalado, los honorarios de los escenógrafos se han reducido en torno a un 40%, mientras que el dinero destinado al diseño y construcción de escenografías ha caído aproximadamente a la mitad. Como ejemplo, ha indicado que proyectos que antes disponían de presupuestos cercanos a los 50.000 euros ahora deben desarrollarse con unos 15.000.
Menos recursos para crear
La escenógrafa ha destacado que levantar una escenografía requiere una importante inversión, ya que implica construir grandes estructuras y equiparlas con todos los elementos necesarios para la representación. Del mismo modo, ha recordado que el vestuario también debe diseñarse específicamente para cada intérprete, adaptándose tanto a sus características físicas como a las necesidades del espectáculo.
En este contexto, ha advertido de que los recortes han favorecido una cultura en la que «todo vale», una situación que, en su opinión, termina afectando a la calidad de las producciones. Además, ha reclamado mejores cachés para las compañías cuando salen de gira, recordando que detrás de cada función trabajan actores, técnicos, equipos de producción, distribución y otros profesionales imprescindibles para sacar adelante cada montaje.
Reconocimiento para los creadores
Sanz también ha puesto el foco en la falta de reconocimiento que reciben los profesionales responsables de la creación visual de los espectáculos. Ha defendido que escenógrafos, figurinistas y otros especialistas forman parte de la autoría de la obra escénica, ya que el resultado final sobre el escenario es fruto del trabajo conjunto de diferentes disciplinas artísticas. Por ello, ha explicado que la asociación profesional que ayudó a fundar trabaja para lograr que ese reconocimiento sea tanto moral como económico.
Asimismo, ha reivindicado la importancia de contar con un escenógrafo en cualquier producción, independientemente de su presupuesto. Según ha explicado, estos profesionales no buscan aumentar el gasto, sino encontrar soluciones creativas que permitan contar mejor una historia con los recursos disponibles, cuidando cada elemento que aparece en escena como una muestra de respeto hacia el público.
El homenaje recibido en el Festival de Almagro supone para Elisa Sanz un reconocimiento al conjunto de su trayectoria y, al mismo tiempo, a la profesión de la escenografía y el vestuario. La creadora, que participó por primera vez en este certamen en 1995, ha reconocido que esta distinción le produce una gran satisfacción, aunque también aumenta la responsabilidad con la que afronta sus próximos proyectos. Entre ellos figura su labor como comisaria del Pabellón Español en la Cuadrienal de Praga de 2027, además de nuevos trabajos junto a Aracaladanza, el Centro Dramático Nacional y el dramaturgo Juan Mayorga.



Síguenos en redes




