Almería y Málaga, mucho en común. Para empezar son dos capitales andaluzas, dos ciudades de la misma comunidad autónoma bañadas por un mismo mar: el Mediterráneo. Dos historias con mucho en común empezando porque cada una de ellas cuenta con una alcazaba, esos recintos fortificados que remiten a Al-Ándalus.
La parte oriental de la provincia de Málaga tiene ciertos parentescos geográficos y agrarios con Almería. A partir de la Axarquía hay puntos en común clarísimos y uno de ellos son las migas. En Almería y en la Costa Oriental de Málaga (al igual que en la Costa Tropical de Granada) cuando llueve es día de migas. Un plato que en toda esta zona de la Autovía del Mediterráneo (A-7) se hace con harina de sémola más ligera para estas zonas húmedas de litoral.
La Desbandá, un momento trágico que une a las dos provincias
Y después a las migas se les acompaña con pescados y hortalizas que en esta zona mediterránea conforman la despensa de buena parte de España y de Europa. Migas, dejes en el acento, una misma región y también una historia en común que tiene un momento crucial con La Desbandá.
De Málaga a Almería fueron miles de personas bombardeadas y perseguidas por la carretera de la muerte (la actual N-340). En febrero de 1937 tuvo lugar aquel movimiento masivo de ciudadanos que huían de las bombas en este momento trágico de la historia de España durante la Guerra Civil.
La final andaluza que genera gran expectación
Ya está aquí la final andaluza. Almería y Málaga, Málaga y Almería. El sueño de dos ciudades, de dos clubes que aspiran a acompañar a Sevilla y Betis el año que viene como el tercer equipo andaluz en Primera División. Hacía años que una final por el ascenso no acaparaba tanto interés como este derbi andaluz que llega con 0-0 y con una ligerísima ventaja para el Almería, al que le valdría un empate al final de la prórroga. Pero todo está muy igualado.
Miles de aficionados malaguistas, muchos de ellos sin entrada se han desplazado a la capital indálica, donde todo está engalanado de rojiblanco y no se habla de otra cosa. 33 grados habrá esta noche en Almería, donde los equipos entrenados por Rubi y Funes se dejarán todo en el campo. Son los últimos 90 o 120 minutos de la temporada en Segunda División. Para el Almería sería volver a Primera después de dos años y para el Málaga ocho años después. Solo puede quedar uno. Y ya sea en La Malagueta o en el Zapillo, en Puerta de Purchena o en calle Larios habrá fiesta esta madrugada.



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