Este lunes ha visitado Área Malaguista el jugador del Málaga Darko Brasanac. Precisamente el serbio fue uno de los héroes de la victoria en Ipurua al anotar el 2-3 que permitió llevarse a los blanquiazules los tres puntos y que fue redondeado por el doblete de Niño. Además de ser protagonista de ese modo también dio la charla antes y después del partido, aunque afirma que no es de hablar mucho.
«Me lo dijo Alfonso en la activación. Cada partido cambiamos y este partido me tocó a mí. No había dado muchas charlas. No me gusta hablar mucho. Hablo bastante en el campo. Hablo poco, pero hago que se escuche. Hablo más dando ejemplo de esfuerzo, trabajo e intentar hacer las cosas bien», afirma.
Su gol permitió la victoria del Málaga, aunque Niño marcaría otro más a posteriori. El serbio no lo celebró en demasía y explica el motivo: «Sentí mucha alegría, pero sinceramente vi que quedaba bastante tiempo de partido y se podía complicar. Teníamos que estar concentrados. Con 2-4 me sentí más aliviado, pero hasta que no terminó no lo daba por acabado».
No está siendo un año fácil para Darko, que a sus 34 años no está teniendo regularidad en la Costa del Sol entre lesiones, sanciones y la competencia que hay: «Este año es un poco raro. Mi primera roja en España y segunda en mi carrera, la lesión… Todo, pero no es la primera vez que afronto estas cosas. Antes he tenido periodos de no jugar. He hablado con Álex Pastor en el gimnasio y le dije un ejemplo de una etapa en mi país sin jugar y en el primer partido marqué Casualmente pasó otra vez».
He estado en muchos vestuarios. Eso no se vive siempre, es como una familia.
Volviendo a la charla, el centrocampista elogia el vestuario malaguista: «Lo que dije en la charla es así. He estado en muchos vestuarios, con muchos compañeros y en distintos lugares. Eso no se vive siempre. Es muy importante el día a día para el éxito final. Es como una familia. Yo creo que se ve en muchos jugadores que no tiene minutos, pero cuando entras compites. No podemos saber lo que va a pasar, pero nadie duda del vestuario. Lo intentaremos hasta el final».
Aunque opina sobre algunos de sus compañeros, Darko realza el compromiso grupal que hay: «Yo creo que no es buen equipo, sino que somos un buen grupo. Todos estamos sumando. Lo que dijo el míster, que a veces se ve algunas cosas más o menos pero cada uno es importante y no sabemos cuándo te puede tocar jugar. Tenemos muy buen equipo en todas las posiciones. La competencia te da que no te puedas relajar día a día. Hay jugadores que están jugando mucho, pero con compañeros que aprietan atrás no se pueden relajar. Suma todo. Es uno de los mejores vestuarios que yo he tenido en mi carrera».
Brasanac confiaba en el playoff desde el principio
«Yo no tengo un testigo ahora que diga que sí. Pero decía que se podía. La mala racha que tuvimos en octubre, después de tantos años no sabía porqué era. Jugábamos bien y llegábamos bastante, pero perdíamos. A veces es falta de concentración en la semana y no nos faltaba eso», afirma el serbio al ser preguntado por la mala racha durante el año.
¿Es una palabra prohibida playoff?: «No lo he escuchado. Puedes hablar de playoff de ascenso, pero estamos concentrados en el partido a partido. No pensamos en lo que ha pasado antes ni en lo que viene, solo el próximo partido. Seguimos pensando en el día a día», indica Brasanac sin salirse del guion de todos sus compañeros y el entrenador.
Viendo cómo ha ido la temporada, ¿el llegar al final de este modo tras pasar por momentos complicados ayuda?: «Yo creo que sabe mejor y se nota. Mentalmente seguro que está más fuerte y preparado. En mi caso, durante la carrera, he notado que momentos difíciles me han servido luego. Significa mucho para el equipo saber sufrir en algunos momentos».
Ramón, Larrubia y una curiosidad con Scepovic
Aunque Brasanac conoce de poco tiempo a Ramón, habla muy bien de él como persona y jugador: «Es una persona excepcional. Lo conozco de unos meses, pero he visto su trabajo diario. Sé lo difícil que es una lesión y él ha tenido varias seguidas. Es muy difícil y más tan joven. Él está ahí, compitiendo y volviendo a jugar y disfrutar. Que tenga suerte con las lesiones y va a tener una carrera excepcional seguro».
Le cuesta elegir entre sus compañeros, pero desvela que Larrubia es el que más le llamó la atención desde el principio: «Me gustó desde el primer momento Larrubia. Es un número 10, extremo y en el primer partido que vi ante el Granada bajó a defender y robó muchos balones. Son buenos todos, pero me gustó mucho su actitud defensiva. Es muy bueno uno contra uno, pero ese compromiso me gustó mucho. Todos son buenos y he visto una mejora en algunos de ellos. Murillo, Dani Lorenzo, Dotor me gusta mucho ese trabajo que a veces no se ve, Aaron que es muy joven…».
Entre los tres delanteros suman 35 goles, unas cifras de locura y que no dejan indiferente al balcánico: «Se ve que tenemos delanteros que tienen gol. Eneko cuando ha jugado también ha marcado. Suerte de tenerles. Es una alegría. Todo el equipo está trabajando muy bien y se nota. Que sigan así. Larrubia, Joaquín… también marcan y suman. Han marcado muchos goles en una liga tan complicada. Son jóvenes y tienen mucho margen».
Curiosamente hace una semana pasó por el mismo programa Scepovic, otro serbio que tuvo una etapa como malaguista. No solo se conocen sino que son amigos, pero hay más en la relación entre ambos: «Su padre (el de Scepovic) fue entrenador mío en la cantera. He jugado muchos años con él. Fútbol-tenis en el Anexo del Partizán, también con su hermano. Su padre me entrenó cinco años y tenemos relación. Tenemos pendiente vernos».

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