Pocos jugadores han tenido tan poco impacto en el Málaga recientemente y se van a ir dejando un enorme recuerdo en La Rosaleda. Brasanac llegó el último y siendo un jugador con muchas temporadas en Primera a la espalda.
Ha sido un año complicado para el ex de Osasuna, Betis y Leganés entre otros equipos, pues entre lesiones y suplencias no ha podido tener el protagonismo que le hubiese gustado, sin embargo ha sido el último cambio de Funes para los partidos en el playoff.
Con 15 partidos en los que suma poco menos de 400 minutos, el mediocentro deja para el recuerdo su gol en Ipurua, que supuso el 2-3 que confirmaba la remontada que daba alas a un Málaga que acabaría certificando el playoff en la última jornada. También dejó una imagen irrepetible en el estadio de Martiricos. Fue sustituido en el minuto 35 ante el Sporting y lejos de enfadarse dio una lección de profesionalidad y se marchó alentando a público y equipo.
Con 34 años pone fin a su etapa en Málaga, que ha regresado al lugar de nunca tuvo que salir. Brasanac fue uno de tantos suplentes que han hecho del éxito malaguista más bonito por lo que se ha vivido en el vestuario.



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