El fútbol de ‹barro› nunca deja de sorprender. Para conocer la última hay que irse a Castilla-La Mancha, donde el CD Guadalajara es la noticia. Desde hace unas semanas tiene nueva propiedad y ahí entra en escena Francisco Nicolás Gómez, más conocido como el Pequeño Nicolás. Este hizo de intermediario en el traspaso del club y con la nueva directiva se le ha asignado una función representativa.
La nueva propiedad pertenece a Rovirosa Desarrollos, de Alexandro Rovirosa. Curiosamente fue acusado de sobornar a Pemex, empresa de gas natural mexicana, y posteriormente liberado por un fallo procesal en las traducciones.
El papel del Pequeño Nicolás fue clave en la transición y ahora es la cara visible del equipo castellanomanchego. En pretemporada se ha dejado ver como parte de la directiva e incluso ha dado unas palabras: «Tenemos mucho por delante y trabajamos todos los días para que sea un equipo competitivo y pueda jugar mejor dentro de la categoría en la que está». Sus declaraciones más llamativas las dejó en MARCA en una entrevista donde valoraba su primera aparición: «Fue mi primera vez, gracias a Dios, sin gatillazo»
La figura del Pequeño Nicolás saltó a la esfera pública cuando fue detenido en octubre de 2014 acusado de falsedad documental, estafa en grado de tentativa y usurpación de funciones públicas y estado civil, además de ser imputado posteriormente por revelación de secretos, cohecho impropio, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias.
Tras esto comenzó a intentar pasar más desapercibido, pero cada cierto tiempo reaparecía, como cuando quiso presentarse a las Elecciones Europeas con un partido propio destinado a los jóvenes o al ser figurante en la última película de Torrente. Ahora gracias a su vinculación al fútbol y concretamente al Guadalajara vuelve a estar en el foco.
Varias leyendas en sus filas
El Pequeño Nicolás no es la única figura reconocible. El nuevo entrenador de los guadalajareños es Javier Flaño, hermano gemelo de Miguel; ambos míticos exjugadores del Osasuna. Por si no fuera poco, en la zaga central han firmado a Babin con 39 años, tras una trayectoria variopinta por el fútbol español llegando incluso a jugar en Primera División.
El Guadalajara presenta un proyecto con aspiraciones a subir a Primera RFEF tras consumar su descenso el pasado curso. La última vez que estuvo en el fútbol profesional fue en la 2012-13; hace más de una década.


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