El Paris Saint-Germain sigue ampliando su dominio en el fútbol europeo. El equipo dirigido por Luis Enrique se proclamó campeón de la Supercopa de Europa después de derrotar por 2-1 al Aston Villa de Unai Emery, en una final que enfrentó al vigente campeón de la Champions League con el conjunto inglés.
El triunfo permite al PSG repetir el éxito que ya consiguió en 2025 frente al Tottenham, aunque en esta ocasión no necesitó llegar a la tanda de penaltis para levantar el trofeo. Kvaratskhelia adelantó a los parisinos, Brian Madjo igualó para el Aston Villa y Doué terminó decantando la final del lado francés.
Kvaratskhelia abre el camino
La final comenzó marcada por la cautela habitual de un partido por un título y por el lógico ritmo irregular propio del primer gran encuentro de la temporada. Ambos equipos se estudiaron durante los primeros compases y hubo que esperar casi 20 minutos para encontrar una ocasión realmente peligrosa.
Vitinha fue el encargado de romper el guion. El centrocampista del PSG puso a prueba a Bizot con un disparo que obligó al guardameta neerlandés a realizar una intervención poco convencional para evitar el primer tanto.
Poco después llegó el golpe de los franceses. Kvaratskhelia recibió en el costado izquierdo, encaró a su marcador y se marchó hacia dentro antes de sacar un potente lanzamiento que terminó alojándose en la escuadra. Una acción individual de enorme calidad para poner el 1-0 y confirmar al atacante georgiano como una de las grandes amenazas del conjunto parisino.
El extremo no dejó de generar peligro durante el resto del primer tiempo. Incluso reclamó una pena máxima después de caer dentro del área rodeado por varios defensores del Villa, aunque el colegiado decidió no señalar nada.
Madjo, la gran aparición del Aston Villa
Cuando parecía que el PSG tenía controlada la primera mitad, apareció Brian Madjo. El joven atacante inglés, de apenas 17 años, fue la principal fuente de peligro del equipo de Emery en los minutos previos al descanso.
Madjo ya había avisado en varias ocasiones y encontró finalmente el premio prácticamente sobre el pitido del intermedio. El delantero ganó la disputa física con Pacho y atacó un centro al segundo palo para rematar de primeras con la pierna izquierda.
El disparo tomó una trayectoria complicada y Safonov, pese a estirarse al máximo, no pudo impedir que el balón acabara en el fondo de la portería. El 1-1 devolvía al Aston Villa a la pelea por el título y confirmaba el talento de una de las grandes promesas inglesas.
Doué decide una final de ida y vuelta
Tras el descanso, el encuentro ganó ritmo y los dos conjuntos comenzaron a intercambiar llegadas. El Aston Villa encontró en Madjo a su principal referencia ofensiva, mientras el PSG buscaba recuperar el control del partido.
Luis Enrique movió ficha y dio entrada a Dembélé, una decisión que acabaría resultando determinante. El atacante francés encontró un espacio a la espalda de la defensa inglesa y puso un pase preciso que dejó a Doué completamente solo ante Bizot.
El joven futbolista parisino no perdonó y resolvió la acción con precisión para establecer el 2-1. El tanto estuvo acompañado de cierta incertidumbre debido a una posible posición antirreglamentaria, pero la revisión terminó dando validez al gol.
Otro trofeo para el proyecto de Luis Enrique
El Aston Villa intentó reaccionar en el tramo final, pero el PSG supo administrar su ventaja hasta el pitido definitivo. De esta manera, el conjunto francés añade la Supercopa de Europa a un palmarés continental que no deja de crecer bajo las órdenes de Luis Enrique.
La victoria confirma además la continuidad del PSG como una de las grandes referencias del fútbol europeo. Después de repetir corona en la Champions League, el equipo parisino vuelve a imponerse en una final continental y comienza la nueva temporada con otro título bajo el brazo.
En el lado del Aston Villa, la derrota queda acompañada de una noticia especialmente ilusionante: la irrupción de Brian Madjo. Con solo 17 años, el atacante inglés fue capaz de plantar cara a toda una potencia europea y dejó actuaciones y recursos suficientes para apuntar a un futuro protagonista en el fútbol internacional.



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