El Real Madrid ha dado el osado paso que su presidente había anunciado días antes. Tras la reunión de su Junta Directiva celebrada este martes, el club madridista confirmó en un comunicado oficial que ha presentado una oferta de 150 millones de euros al Atlético de Madrid por los derechos federativos del delantero argentino Julián Álvarez.
La respuesta del club colchonero no se hizo esperar -según la versión del equipo blanco- y rechazó la propuesta y remitió a los blancos a la cláusula de rescisión del jugador, fijada en 250 millones de euros. La oferta, según figura en el comunicado del Real Madrid, se realizó «en el marco de las buenas relaciones existentes entre ambos clubes». Este movimiento se trata de la promesa electoral de Florentino, que de momento queda sin cumplirse.
Una promesa electoral
El pasado 4 de junio, Florentino Pérez —quien este martes fue reelegido presidente del Real Madrid con el 65% de los votos, frente al 35% obtenido por su rival Enrique Riquelme— adelantó en una entrevista en el programa Horizonte de Cuatro que tenía previsto realizar «una importante oferta a un gran equipo de la Champions por un gran jugador». Fue más lejos: cifró esa cantidad en «150 millones por lo menos» y aseguró que sería «la mayor cantidad de dinero que el Real Madrid pagaría por un traspaso en su historia».
El propio presidente ofreció más pistas sobre el perfil del futbolista en cuestión: juega «del medio de campo hacia arriba», no milita en la Premier League y lo definió como «un galáctico total» al nivel de Cristiano Ronaldo. En la misma entrevista descartó explícitamente a Michael Olise, extremo francés del Bayern de Múnich, y a Erling Haaland, delantero noruego del Manchester City.
Julián Álvarez, de 25 años, es internacional con la selección argentina y uno de los delanteros más destacados del fútbol europeo en los últimos años. Llegó al Atlético de Madrid en el verano de 2024 procedente del Manchester City, donde ganó la Champions League y el Mundial de Clubes junto a su selección. En su primera temporada con los rojiblancos, se consolidó como una de las referencias ofensivas del equipo de Diego Simeone.
La cláusula, el obstáculo
Con el rechazo a los 150 millones, el Real Madrid se enfrenta ahora a una encrucijada: asumir el coste íntegro de la cláusula de rescisión —250 millones de euros— o desistir en su interés por el jugador. Activar una cláusula de esa magnitud supondría el fichaje más caro de la historia del fútbol, superando los 222 millones que el Paris Saint-Germain pagó por Neymar en 2017. Por el momento, el Real Madrid no ha hecho ningún pronunciamiento adicional sobre los próximos pasos que tiene previsto dar.



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