El Arrebato lleva más de veinte años siendo uno de los artistas imprescindibles que no pueden faltar sobre los escenarios de España, especialmente cuando llega el verano. Este 2026 tampoco ha faltado a la cita con su público, incluyendo la Plaza de Toros de La Malagueta como una de las fechas más señaladas de su gira ‘El Viaje Inesperado’.
Francisco Javier Labandón ha sido el penúltimo gran invitado del 101 Music Festival Costa del Sol, que durante más de mes y medio ha animado las noches malagueñas con artistas como Lia Kali, Guitarricadelafuente, Loquillo o el grupo Il Volo, y espectáculos de comedia de Aguilar y Mení, Mentes Peligrosas y Los Morancos, entre otros.
Aunque las noches de música y comedia en La Malagueta están llegando a su fin, esta velada junto a El Arrebato no iba a ser menos intensa que las anteriores. El propio artista sevillano afirmó al comienzo del concierto que quería ofrecer la noche más especial de su gira, y así lo ha demostrado sobre el escenario.
Después de más de dos décadas, queda claro que lo suyo es ofrecer siempre ‘Una noche con arte’, como reza el nombre de una de sus canciones más conocidas. La segunda que cantó sobre el escenario, justo después de comenzar con ‘Hoy todo va a salirme bien’. Dos temas que resumen a la perfección las intenciones que tenía el cantante hispalense.
Nueva era, misma esencia
El Arrebato afronta una etapa nueva en su carrera musical, mezclando canciones de su disco de 2025, ‘El Viaje Inesperado’, con sus éxitos de sobra conocidos. Así, en su repertorio refleja su madurez sin renunciar a ese estilo que mezcla rumba, pop aflamencado y letras cargadas de sentimiento que tan reconocible le han hecho en toda España.
Su concierto fue una mezcla de optimismo, canciones de amor y odas al optimismo. Un show que mantuvo a todo el público malagueño entregado de principio a fin, con canciones como ‘De mañana no pasa’, ‘Aquí me tienes’, ‘Gente luminosa’ o ‘Bailando en pijama’.
Ningún momento parecía idéntico al anterior. Del pop aflamencado a las canciones de amor en un instante, intercalando con momentos que El Arrebato se tomaba para recitar en verso o dar paso a sus músicos, tocando instrumentales con virtuosismo o siguiendo al artista sevillano en sus popurrís de rumbas y baladas.
Javier Labandón mezcla en su esencia alegría y sentimiento. Lo demuestra también con sus palabras, recordando a su madre y dedicando un aplauso a todas las madres del mundo, así como acordándose de un buen amigo antes de interpretar ‘Ella sigue dando amor’.
El broche de oro llegó al final con las canciones que más alegrías le han dado a El Arrebato. La Malagueta coreó con energía ‘Búscate un hombre que te quiera’, emblema de su repertorio, y vibró con otros himnos como ‘Mi colega de siempre’, ‘Por un beso de tu boca’ y ‘Poquito a poco’. Canciones incombustibles como el propio artista hispalense, por el que no pasan los años ni tampoco parece que pierda nada de su talento y energía.



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