España afronta uno de los veranos más complicados de las últimas décadas en materia de incendios forestales. A falta de que concluya julio, el fuego ya ha arrasado más de 130.000 hectáreas, una cifra que sitúa a 2026 entre los peores inicios de campaña desde que existen registros comparables y que refleja la magnitud de los grandes incendios que han afectado al país durante las últimas semanas.
Los incendios registrados en comunidades como Castilla-La Mancha, Madrid, Castilla y León o Andalucía han disparado el balance de una temporada que todavía encara su periodo de mayor riesgo. Aunque aún queda por delante el mes de agosto, tradicionalmente el más crítico del año, los datos ya muestran una evolución muy por encima de lo habitual.
Cuatro veces más que la media histórica en julio
La cifra de más de 130.000 hectáreas quemadas no solo supone un fuerte incremento respecto al año pasado, sino que también rompe con la tendencia habitual de las últimas décadas. Según los datos disponibles, la superficie afectada por los incendios forestales cuadruplica la media histórica registrada a finales de julio y es más de cinco veces superior a la contabilizada en las mismas fechas de 2025, cuando habían ardido poco más de 24.000 hectáreas.
Una de las peores quincenas de verano en 40 años
El fuerte incremento de la superficie quemada se concentra especialmente en la segunda mitad de julio. Entre los días 9 y 22 de este mes ardieron más de 72.000 hectáreas, lo que convierte este periodo en una de las peores quincenas registradas en más de 40 años. La elevada intensidad de estos incendios ha llevado incluso al Gobierno a declarar la emergencia de interés nacional en varias zonas del centro peninsular para reforzar la coordinación de los operativos.
Pese a la gravedad de la situación, los expertos recuerdan que 2026 todavía no puede calificarse como el peor verano de incendios de la historia de España. Existen precedentes con una superficie forestal quemada muy superior, como las campañas de 1985, 1989 o 2012. Sin embargo, sí se trata de uno de los peores arranques de temporada de las últimas cuatro décadas, especialmente por la rapidez con la que se ha acumulado la superficie afectada antes de finalizar julio.
El país más castigado de la Unión Europea
La magnitud de la campaña también sitúa a España como el país de la Unión Europea con mayor superficie forestal quemada en lo que va de 2026, por delante de otros estados mediterráneos que también afrontan episodios de calor extremo. Los especialistas advierten de que los incendios actuales presentan un comportamiento diferente al de hace unas décadas.



Síguenos en redes






