Apenas 48 horas después de que la Selección Española conquistara el Mundial, Los Palacios y Villafranca rindió un multitudinario homenaje a dos de sus vecinos más ilustres: Fabián Ruiz y Gavi. Los campeones del mundo regresaron a casa para compartir con los suyos una celebración cargada de simbolismo, emoción y una tradición muy particular: recibir su peso en tomates, uno de los productos más representativos del municipio.
Acompañados por sus familias y por otro referente del fútbol palaciego, Jesús Navas, los dos internacionales fueron recibidos en el Ayuntamiento entre aplausos, banderas y el reconocimiento de un pueblo que presume de haber visto nacer a tres campeones del mundo. Una circunstancia prácticamente única para una localidad de poco más de 38.000 habitantes.
Un regreso con sabor a historia
Tanto Fabián Ruiz como Gavi coincidieron al definir la conquista del Mundial como un acontecimiento que permanecerá para siempre en la memoria de todos. Por un lado, el centrocampista del PSG confesó que compartir el título con sus vecinos supone una satisfacción difícil de explicar.
Para Gavi, la cita tenía además un componente especialmente emotivo. El futbolista recordó el duro proceso de recuperación tras la grave lesión sufrida el pasado verano, una situación que llegó a hacerle pensar que se perdería la gran cita mundialista. Por ello, reconoció que poder levantar finalmente la Copa del Mundo ha sido «una recompensa enorme».
Fabián mira al Balón de Oro sin olvidar al Betis
Uno de los nombres propios de la temporada respondió también a las preguntas sobre los reconocimientos individuales. Tras completar un curso extraordinario con la conquista de la Liga de Campeones y del Mundial. «La verdad que a quien no le gustaría ganar un Balón de Oro. Contento con la temporada que he hecho. He ganado Champions y Mundial, no puedo pedir más. Si estoy ahí en la pelea será un honor», afirmó Fabián Ruiz.
El sevillano también volvió a hacer un guiño al Real Betis, el club en el que se formó antes de dar el salto a la élite. El futbolista del PSG reconoció que nunca esconde su beticismo: «Tengo ganas de volver, cada vez falta menos. Soy bético y algún día espera poder volver».



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