Hay dos principales polémicas en la final del Mundial entre España y Argentina. Además del lamentable césped del superestadio de Nueva York, el árbitro Vincic decidió no validar el gol de España en el minuto 97‹. Nico Williams la mandó para dentro tras una jugada con algunos rechaces. El colegiado lo anuló por una teórica falta de Mikel Merino, pero ha sido una acción muy protestada.
Además, en el lado de Argentina, se mostraron en contra de la expulsión de Enzo Fernández. El jugador del Chelsea, que todo el partido jugó al límite y ya vio la amarilla en el minuto 82, vio la segunda en el 93 por una fuerte entrada con Cubarsí. Fue diferencial que Argentina se quedase con un jugador menos.
Más tarde habría un segundo gol anulado a España, concretamente a Ferran Torres cuando ya se ganaba 1-0. Ahí no se ha despertado la polémica, pues estaba bien anulado por fuera de juego, aunque fue justo y hubo que tirar las líneas.
Más allá de esas acciones, el juego de Argentina ha sido más duro en la segunda parte y España, que no ha entrado en provocaciones, ha recibido patadas, empujones y codazos por todos lados. La ‹Roja› le ganó en lo deportivo y en lo extradeportivo.



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