Olek Balcerowski deja de ser, de manera oficial, jugador de Unicaja Baloncesto. El pívot polaco de 25 años y 2.16 metros de altura, se desvincula, a través de un acuerdo, y termina contrato con el conjunto cajista. El destino del ya exjugador del Unicaja es Barcelona, después de haber llegado a un acuerdo para su llegada y solo falta la rúbrica en el contrato de ambas partes.
El pívot abandona la disciplina de Txus Vidorreta y abre una nueva etapa en tierras catalanas, donde aterriza con el objetivo de conseguir títulos con el cuadro blaugrana. Ahora, el jugador se marcha dejando una cantidad económica en la ciudad malagueña y esto es símbolo de la capacidad de detectar talento de la dirección deportiva malagueña.
Al mismo tiempo, también es señal del techo económico en el que compite Unicaja, no pudiendo retener a los jugadores que le llegan ofertas de equipos con un mayor músculo salarial y con grandes proyectos en Euroliga.
Balcerowski, un rendimiento muy por debajo de las expectativas
El polaco llegó al conjunto que dirigía Ibon Navarro y gozó de la libertad para crecer, aunque su rendimiento en los partidos con un calibre superior se le ha ido viendo poco estable y regular
El jugador aterrizó en la ciudad malagueña procedente del Panathinaikos y tras desempeñar un buen papel en CB Canarias como interior dominante. Ahora, Unicaja está contra las cuerdas a nivel de efectivos, ya que solo tiene asegurada la presencia de un David Kravish que sufrió una dura lesión el curso pasado y un Yannick Nzosa que tiene contrato, aunque tiene más un rol de fondo de armario o de ser un jugador destinado a salir cedido.



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