El Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Andalucía confirmaron este viernes en una comparecencia conjunta que la futura Nueva Rosaleda se pretende construir en la zona de ampliación de la Universidad de Málaga, en un solar de 66.037 metros cuadrados junto al edificio del Paraninfo. El recinto tendrá capacidad para 55.000 espectadores y un presupuesto base de licitación de 414 millones de euros.
El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, cifró en seis años el plazo para que el proyecto sea una realidad: tres para la redacción y aprobación del proyecto, y otros tres de obras. La previsión es que el estadio esté listo en 2032.
Por qué este solar
La decisión se basa en un estudio de alternativas encargado por Promálaga a la unión temporal de empresas formada por Typsa y Fenwick Iribarren, con la colaboración de Legends Global y Andersen. El equipo evaluó inicialmente cinco localizaciones posibles: la zona universitaria, remodelar la actual Rosaleda, unos terrenos en San Cayetano (Puerto de la Torre), el Lagar de Oliveros y la Manzana Verde.
Estas dos últimas se descartaron desde el principio: la primera por contar con una parcela insuficiente, y la segunda porque su uso implicaría renunciar a la construcción de 900 viviendas ya previstas en ese espacio.
Las tres opciones finalistas se analizaron en detalle mediante 7 criterios principales y 68 indicadores. La zona universitaria obtuvo la mejor puntuación en todos ellos.
El solar junto a la Universidad obtuvo la mejor puntuación en los 68 indicadores analizados por el equipo técnico, por encima de la Rosaleda actual y de San Cayetano
Más barato y más grande
El nuevo estadio no solo sería el más espacioso de las tres opciones finalistas, sino también el más económico. Reconstruir la actual Rosaleda costaría 434 millones de euros pero apenas alcanzaría los 43.000 asientos, frente a los 55.000 de la nueva ubicación.
Además, durante las obras el Málaga tendría que jugar en una instalación provisional, con la reducción de aforo y los perjuicios económicos que eso conllevaría. San Cayetano, con la misma capacidad que la opción universitaria, elevaría el presupuesto hasta los 588 millones, penalizado por la necesidad de construir aparcamientos.
Transporte y accesos
Uno de los argumentos más sólidos a favor de la zona universitaria es su conectividad. El nuevo estadio dispondría de 4.300 plazas de transporte público por hora, frente a las 2.300 de la ubicación actual y las 600 de San Cayetano. Además, la población que puede llegar en menos de 30 minutos en coche supera las 920.000 personas, la cifra más alta entre las tres alternativas.
En cuanto al aparcamiento, los viales de la zona y las grandes bolsas de estacionamiento de las facultades próximas, como las de Económicas, Psicología, Industriales y Marketing, estarían disponibles en los horarios habituales de partidos y eventos.
La ubicación universitaria ofrece 4.300 plazas de transporte público por hora, el doble que la Rosaleda actual y siete veces más que San Cayetano
Inversión privada
Más allá del fútbol, el nuevo emplazamiento es también el que ofrece mayores posibilidades de atraer inversión privada y de generar ingresos adicionales a través de conciertos, grandes eventos y espacios corporativos. Esta capacidad de retorno reduciría la necesidad de inyección pública en el proyecto.
El solar está delimitado por el bulevar Louis Pasteur al sur, la avenida Francisco Trujillo Villanueva al este, el arroyo de Las Cañas al oeste y la avenida Navarro Ledesma al norte. Su tramitación urbanística es la más sencilla de todas las opciones estudiadas: el planeamiento ya está aprobado y la urbanización está avanzada.
El nuevo estadio sería el tercero en la historia del Málaga CF, después del traslado de los Baños del Carmen a Martiricos en 1941 y la inauguración de la Rosaleda actual
De construirse, el nuevo recinto será el tercer estadio en la historia del club, que debutó en los Baños del Carmen antes de trasladarse a Martiricos en 1941 y posteriormente a la actual Rosaleda. El alcalde De la Torre resumió el objetivo: «Ganamos todos y gana el club, porque garantiza que el equipo no sufre nada, que va a haber capacidad de atender a los 17.000 abonados que están en lista de espera».



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