Aunque parecía que la fiesta neoyorquina era un hecho, los texanos no están dispuestos a darse por vencidos en las finales de la NBA. Los San Antonio Spurs se impusieron este lunes (madrugada española) a los New York Knicks por 111-115 en el regreso de unas Finales de la NBA al Madison Square Garden tras 27 años y redujeron a 2-1 la ventaja neoyorquina en la serie.
Con la emoción desatada en la ‹Gran Manzana› por lo que puede ser un título de NBA más de medio siglo después, los Spurs de Wembanyama no han dicho aún su última palabra y quieren devolver la serie viva a San Antonio.
El francés Victor Wembanyama, el hombre llamado a dominar la NBA durante la próxima década con sus formas de extraterrestre, ha firmado en este tercer partido una actuación increíble con 32 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias, tres tapones y dos robos, en su primer gran partido de las Finales de la NBA.
Spurs y Knicks volverán a enfrentarse este miércoles en el cuarto partido de las Finales, otra vez en Nueva York, donde actores, celebrities, músicos y toda la panoplia neoyorquina espera alentar a Jalen Brunson y los suyos hacía un título de liga que se les resiste desde hace décadas. El alcalde Mamdani y otras figuras estadounidenses no hablan de otra cosa en una final que está acaparando mucha atención mediática por el hecho de que los Knicks estén de vuelta.
Final ajustado
Los Spurs llegaron al cuarto final con una ventaja de un punto (92-91) tras un tercer cuarto en el que ninguno de los dos equipos logró separarse. Fue Wembanyama quien abrió el período definitivo con una canasta de dos puntos para poner el 94-91, y San Antonio no volvió a ceder el liderato del marcador. Stephon Castle conectó el primer triple de cualquiera de los dos equipos en el cuarto —cuando el marcador ya mostraba 104-104 y ambos conjuntos acumulaban 0 de 18 desde el perímetro— para abrir una brecha que los visitantes ya no soltaron.



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