Cerca de 2.000 personas migrantes permanecen en la playa ceutí de Trampolín a la espera de regresar a Marruecos tras haber entrado ilegalmente en la ciudad autónoma el pasado jueves.
Este lunes centenares de migrantes ya fueron llevados al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta escoltados por la Policía Nacional y el Ejército, en unas labores de deportación que ya han conseguido devolver a Marruecos, al menos, 73.500 personas.
Ayuda humanitaria
Durante la tarde del lunes, las casi 2.000 recibieron ayuda humanitaria ofrecida por diferentes organizaciones como Cruz Roja o Federación Sur Acoge: se repartió, de forma equitativa, pan, leche, galletas, agua, latas de atún y productos de bollería.
Se trata del primer reparto de víveres desde que estalló la crisis migratoria en la frontera de Ceuta el pasado jueves, con la entrada masiva de miles de migrantes por la frontera con Marruecos.
Durante el reparto, la Policía Nacional se ha encargado de mantener el orden para que no se produzca ningún altercado. Los migrantes esperaron sentados y, tras recibir sus víveres, regresaron a la playa para comer.
Uno de los inmigrantes que entró en Ceuta: «Quiero aprender español y trabajar en un supermercado»
En declaraciones a la agencia Europa Press, recogidas por 101tv, uno de los inmigrantes, de origen nigeriano, Genesis, narró que entró hace seis días a Ceuta con el objetivo de conseguir asilo. No era la primera vez: el año pasado ya lo intentó, sin éxito. Se prometió intentarlo «una y otra vez».
Espera conseguir asilo en España y rechaza la opción de regresar a Marruecos o a Nigeria. En el mismo sentido se muestra Malik Alher, sundanés: «Quiero aprender español, quiero vivir en Madrid y trabajar en un supermercado».



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