Ceuta recibió a 80.000 personas migrantes procedentes de Marruecos el pasado 30 de julio. Esa entrada masiva provocó una crisis migratoria de la que 12 días después la ciudad autónoma aún no se ha repuesto.
Ante el riesgo de que se produzca una nueva entrada multitudinaria el próximo sábado 15 de agosto, como ya se advierte en chats de redes sociales, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, pide «reforzar» la frontera.
Así lo ha expresado tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien ha catalogado a la frontera de Ceuta con Marruecos como «la más compleja y la más especial del mundo» por ser «la frontera de Europa con África».
La seguridad «no está garantizada»
A juicio de Vivas, el 30 de julio «quedó de manifiesto que la frontera era vulnerable»: «La seguridad de nuestra frontera y, aparejada a la misma, la integridad territorial y la soberanía de nuestra ciudad no estaban garantizadas».
Por esta razón, Ceuta atraviesa «el momento más duro de su historia», que puede repetirse el próximo viernes si se cumplen las previsiones que ya investiga la Guardia Civil.
Ha definido lo ocurrido en la frontera como «un asalto, un ataque y una violación de nuestra integridad territorial» y ha pedido que la presión migratoria no pueda utilizarse como instrumento para «desestabilizar a Ceuta, a España y a Europa».
Aún quedan 10.000 personas
El presidente ceutí ha estimado que, tras la entrada masiva del 30 de julio —en la que cruzaron la frontera 80.000 personas—, aún permanecen en la ciudad autónoma 10.000 migrantes. Para quienes Vivas ya pidió el pasado lunes la construcción de un Centro de Estancia Temporal —CET—.
Albares le ha trasladado a Vivas que «la única salida que tienen las personas que han llegado es el retorno, es la expulsión a Marruecos». El presidente de la Ciudad Autónoma considera que «la mejor manera» de evitar una situación parecida «es que todo el mundo pierda la expectativa de que viniendo a Ceuta se soluciona lo que pretende: Ni papeles ni asilo».
Además, Vivas ha trasladado al responsable de Exteriores la sensación de «miedo y abandono» del pueblo ceutí. También considera que la actuación del Gobierno central hasta la fecha «no ha estado a la altura» de la gravedad de los acontecimientos.
Albares carga contra Italia y Dinamarca
Por su parte, el ministro ha aprovechado para cargar contra Italia y Dinamarca, países que se unieron para criticar la «inmigración descontrolada» y pedir más deportaciones tras criticar al Gobierno español; habla de «bulos y frivolidad» por interés político.
Así, ha insistido en que ningún inmigrante puede llegar de Ceuta a Italia o Dinamarca porque hay un «doble filtro de control» puesto que la ciudad autónoma no está en el Espacio Schengen.
Ha agregado que los desplazamientos de inmigrantes irregulares entre España e Italia habitualmente son «ínfimos» y «prácticamente no llegan» al 1%.
De esta forma, ha desmentido los «bulos» que hacen, por una «utilización interesada, partidista, ideológica», «las terminales en Europa y España de la en Europa y España»: se han «coordinado» para «explotar» la situación «en provecho propio».
Por último, el ministro ha agradecido la cooperación institucional de las administraciones ceutíes y ha hecho un llamamiento a trabajar en favor de Ceuta desde la unidad de todas las fuerzas políticas, «independientemente del color político», y desde «la unidad de todos los europeos».



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