Adriana Marroquín Rodríguez es una de las víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda, en la provincia de Toledo. La ingeniera industrial, nacida de Alicante y residente en Madrid, viajaba en el vagón 8 del AVE de Renfe que cubría la ruta entre Madrid y Sevilla. Su fallecimiento se ha confirmado durante la tarde de este jueves, después de que sus familiares pasaran horas intentando localizarla.
La noticia la ha comunicado el alcalde de Alicante, Luis Barcala, que ha trasladado su pésame a los allegados de la joven. El regidor ha explicado que la familia había mantenido la esperanza hasta el último momento, aunque finalmente se ha confirmado el fallecimiento.
Adriana se desplazaba por motivos laborales y trabajaba como desarrolladora de producto en Engie, un grupo empresarial del sector energético. Su nombre comenzó a difundirse tras el siniestro, cuando su hermana, Alejandra Marroquín, publicó un mensaje en Instagram para pedir ayuda y obtener información sobre su paradero.
«Mi hermana Adriana estaba en el tren RENFE Madrid-Sevilla, vagón 8, no damos con ella. Cualquier información se agradece», escribió en la publicación, acompañada de una petición de colaboración ciudadana. El llamamiento se compartió durante las horas posteriores al accidente, en las que numerosas familias recurrieron a las redes sociales para tratar de encontrar a sus seres queridos.
De Alicante a Madrid, una trayectoria vinculada a la ingeniería
La joven había estudiado en el Colegio Inmaculada Jesuitas de Alicante, donde también colaboró como monitora. Después cursó el grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales en la Universidad Pontificia Comillas y completó su formación con estudios de máster en la Universidad Politécnica de Madrid.
Además de su trayectoria académica y profesional, Adriana había participado en iniciativas de voluntariado. Entre ellas figura su colaboración con la Fundación Entreculturas, en la que estuvo vinculada durante varios años.
Su perfil profesional reflejaba así una trayectoria ligada a la ingeniería y al sector energético, después de formarse en Alicante y continuar sus estudios y su carrera laboral en Madrid.
La confirmación de su muerte ha provocado muestras de pesar en su ciudad natal. El Ayuntamiento de Barcala ha trasladado su apoyo a la familia y a las amistades de la joven en unos momentos especialmente difíciles.




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