El exjuez Baltasar Garzón ha salido en defensa de José Luis Rodríguez Zapatero tras su imputación por la Audiencia Nacional en el conocido como ‘caso Plus Ultra’. En una entrevista concedida a Europa Press, con motivo de la presentación de su nuevo libro ‹La democracia amenazada›, Garzón ha lamentado lo que calificó como la «muerte civil» a la que, a su juicio, ha sido sometido el expresidente del Gobierno, y ha abogado por establecer una regulación clara sobre qué pueden y qué no pueden hacer los exjefes del Ejecutivo una vez dejan el cargo.
La imputación de Zapatero, acordada por el magistrado José Luis Calama, convierte al expresidente socialista en el primer exjefe del Gobierno de la democracia española en ser investigado en una causa de presunta corrupción. El caso gira en torno a un presunto delito de tráfico de influencias relacionado con la aerolínea Plus Ultra, que recibió ayudas públicas durante la pandemia.
«Es muy difícil reparar ya la muerte civil a la que se ha sometido al presidente, a su familia y a todos», declara Garzón sobre la situación de Zapatero
Instrucción abierta
Garzón subrayó que la resolución judicial se encuentra todavía en una fase muy preliminar. Recordó que en la instrucción «pueden ocurrir muchas cosas» y que, a día de hoy, los investigados ni siquiera han prestado declaración. En su opinión, informar sobre esta fase como si se tratase de una sentencia firme resulta irresponsable: «No se puede hablar de corrupción de momento porque no sabemos lo que va a ocurrir», afirmó.
El exjuez pidió más prudencia en el uso del lenguaje, tanto en los medios como en el debate político, y señaló que lo publicado hasta ahora se ha tratado «como sentencias definitivas» cuando en realidad el proceso judicial acaba de comenzar.
Regular a los expresidentes
Más allá del caso concreto, Garzón aprovechó para plantear una propuesta de fondo: regular de forma clara qué actividades pueden llevar a cabo los expresidentes del Gobierno cuando actúan amparados en su condición de exmandatarios. «Si utilizas esa forma o esa presencia pública, hay que tener una regulación», sostuvo.
Diferencias con el ‘caso Gürtel’
Preguntado por las diferencias entre la corrupción que afectó al PP con el ‘caso Gürtel’ —trama de financiación ilegal que sacudió al partido durante años— y los casos que rodean actualmente al PSOE, Garzón señaló que sí existen diferencias, principalmente en el modo en que cada partido ha gestionado sus escándalos.
A su juicio, los casos del entorno socialista —en referencia a las imputaciones del exministro de Transportes José Luis Ábalos y del exsecretario de Organización Santos Cerdán— fueron atajados políticamente en cuanto se detectaron. En cambio, el PP «nunca» asumió la Gürtel pese a las sentencias condenatorias, aceptando únicamente las que resultaron absolutorias.
«A mí no se me olvida, porque fui el juez instructor del caso Gürtel inicial», recordó, y emplazó al PP a asumir también «su propia corrupción» si quiere hablar con credibilidad de regeneración democrática.
Garzón insta al PP a reconocer su historial de corrupción antes de señalar al PSOE, recordando que él mismo instruyó el caso Gürtel
La moción de censura y Vox
El exjuez también se pronunció sobre la posibilidad de una moción de censura contra el presidente Pedro Sánchez, después de que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, llamara a sumar apoyos con el PNV y Junts. Garzón la ve «inviable» y calificó toda la maniobra de «fuego fatuo», es decir, algo que aparenta ser más de lo que es. «Con las cosas que ponen en juego la democracia, no se juega», advirtió.
Por último, Garzón se mostró preocupado ante un eventual gobierno de coalición entre PP y Vox tras las elecciones de 2027, al que calificó de «alto riesgo para la democracia española». Citó como ejemplos de lo que puede ocurrir con la extrema derecha en el poder las políticas de Donald Trump, Javier Milei y Viktor Orbán, y concluyó con una advertencia: «El silencio y la indiferencia no son una opción».



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