Nadie lo tenía previsto cuando se concertó la entrevista. Julián Quirós, director del diario ABC, había aceptado una charla con 101TV en Málaga coincidiendo con la presentación en la ciudad de su libro ‹El último brindis›, una crónica novelada sobre corrupción, periodismo y poder ambientada en la Valencia de hace 15 años.
Pero el pasado martes, Florentino Pérez ofreció una rueda de prensa de urgencia, la primera en una década, para presumiblemente atajar la crisis del club blanco, y en cambio dedicó 15 de los 65 minutos de la misma a acusar a ABC de una campaña de desprestigio contra él y el Real Madrid. Anunció, además, que se daría de baja como suscriptor del periódico.
Quirós respondió ya al presidente del Real Madrid con una columna en ABC publicada al casi instante. Pero en 101TV, días después y aún con el calor de las ascuas, explica, con un poco más de detalle su relación con Florentino Pérez y sus intentos de presionar e influir en las informaciones de su medio, del que por cierto «a día de hoy no está dado de baja, y me gustaría que no se diera porque es una persona importante y a mí me interesa que sea lector de ABC. Estaría encantado de mandarle yo mismo la suscripción».
Las llamadas de Florentino
Cuando fue nombrado director de ABC, el presidente del Real Madrid fue uno de los primeros en llamarle para felicitarle. Se reunieron en la sede de ACS durante más de hora y media. En ese encuentro, Florentino le mostró en detalle el proyecto de la reforma del Santiago Bernabéu. «Fui de las primeras personas que vio el gran proyecto del nuevo estadio. Tenía un vídeo maravilloso de cómo se recogía el césped, cómo se mantenía subterráneo. Algo realmente impresionante», recuerda Julián Quirós.
Julián Quirós, director de ABC, relata en 101TV cómo Florentino Pérez le llamó dos veces para retirar una información sobre el Bernabéu y cómo en ambas ocasiones se negó
La relación cambió cuando un redactor de deportes del periódico publicó en la web una información sobre el estadio Santiago Bernabéu. «La información era buena. No nos habíamos saltado ningún cabo. La había obtenido el redactor y yo no tenía nada que decirle. Florentino Pérez me llamó para pedirme que la retirara o que la modificara de una manera radical. Para entonces, ya había tomado la decisión de que esa información ocuparía dos páginas al día siguiente y sería portada del periódico. Tuve la determinación de no hacerle caso y que no lo haría».
Semanas después, volvió a llamar. «Me pidió algo. Esta vez ya ni lo recuerdo», señala Quirós. El resultado fue el mismo. «No hice caso y desapareció. El poder es muy práctico. O por lo menos hay mucha gente que es muy práctica. Si tienen un periodista o un periódico que no les hace el servicio, buscan a otro. Es así de fácil». Pero Julián descarta cualquier imagen de persecución o represalia: «No te van a ayudar, evidentemente. Y si un día le preguntan por ti, pues no van a decir que eres un tío estupendo. Pero estas epopeyas, estas persecuciones y tal, todo es mucho más sutil».
«Yo sé que es un hombre poderoso, pero creo que también hay algo de leyenda. A los periodistas nos interesa decir que Florentino Pérez es poderoso, porque así también nos convertimos nosotros en más importantes siendo verdad», afirma Quirós, que ve algo positivo en que haya aflorado este tenso y duro episodio.
Cuando se hace pública una tensión tienes un problema de reputación, pero al menos se ha sabido. Lo peor es cuando se lleva en silencio
«Cuando se hace pública una tensión, por un lado tienes un problema de reputación porque todo el mundo se entera, pero por otro se ha sabido. Muchas veces es mucho más delicado cuando estas situaciones se llevan en silencio», reflexiona antes de entrar a valorar la situación de Florentino y lo que define como «la mayor crisis multifactorial de su era como presidente, no es sólo una crisis deportiva». «Se supone que tenía que explicar el plan de cómo salir de esa situación y lo que hizo fue echarse de víctima, echar balones fuera y acusar», sentencia.
Los presidentes de clubes, en el ránking de poderosos… más coñazo
Igualmente, el de Florentino no es un caso asilado. Durante su carrera al frente de cuatro diarios, ha vivido presiones similares procedentes de distintos ámbitos del poder. Siendo director de Las Provincias, en Valencia, la propiedad del Valencia CF le llamó para pedirle que cesara al jefe de deportes. Su respuesta fue igual de tajante: «Le dije a ese señor que no me volviera a llamar».
A los periodistas nos interesa decir que Florentino es poderoso, porque así también nos convertimos nosotros en más importantes
No fue el único episodio con un club de fútbol. Quirós recordó que también vivió tensiones con el Málaga CF durante su etapa en la ciudad, aunque en aquella ocasión no fue él el interlocutor directo. La experiencia acumulada le ha llevado a una conclusión que formuló con humor: «Los presidentes de club de fútbol tienen un ranking de los poderosos más coñazo, porque a veces no son los más importantes pero tienen detrás una masa de afición muy potente. Eso les da mucha infantería». Una infantería que, según explicó, se traduce en campañas, presiones públicas y un desgaste sostenido difícil de gestionar desde una redacción.
Su conclusión después de más de 30 años en el periodismo y al frente de cuatro cabeceras es que la relación entre el poder y los medios «ha cambiado poco». «No diría que es algo distinto a lo que pasaba hace 20 años. Lo que sí cambia es cómo administra cada periodista y cada director esa relación. Y ahí hay de todo». Una reflexión sobre su libro difícilmente podría haber encontrado mejor momento de promoción.



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