La Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo de seguridad en el acceso al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta después de que cientos de migrantes, de origen magrebí y subsahariano, intentaran acceder al recinto ante la saturación de las instalaciones.
Hasta el lugar se desplazaron varios vehículos policiales tras el aviso recibido desde el interior del centro, donde el personal tuvo que resguardarse debido a los momentos de tensión registrados en el exterior. Aunque los agentes lograron alejar a los concentrados de la entrada principal, la situación continuó siendo inestable durante varias horas.
El CETI atraviesa una situación de sobreocupación. Con capacidad para 512 plazas, el centro alberga alrededor de un millar de personas, mientras que otras tantas permanecen en las inmediaciones a la espera de una solución. Como medida excepcional, se ha suspendido la admisión de nuevos hombres, permitiendo únicamente el acceso de mujeres y menores.
Tensión durante la noche del viernes
Con el paso de la noche, el número de personas concentradas frente al centro disminuyó hasta situarse en unas 400. Muchos de los migrantes, agotados tras su llegada a la ciudad, manifestaban tener hambre y sed. Agentes de la Policía facilitaron que algunos pudieran acceder a rellenar botellas de agua, ante el cierre de numerosos comercios en Ceuta durante la jornada.
La tensión acumulada derivó posteriormente en nuevos incidentes. Los efectivos policiales avanzaron en formación para despejar la zona y evitar nuevas aglomeraciones frente al CETI. Durante la intervención, algunos de los presentes respondieron lanzando piedras, mientras otros abandonaron el lugar descendiendo por la ladera próxima al centro.



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