La investigación de la Audiencia Nacional sobre la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes en Ceuta a finales de julio se ha reanudado con nuevos interrogatorios este lunes . El teniente coronel de la Guardia Civil Miguel Lobo, jefe de Operaciones de la Comandancia, ha asegurado ante la jueza María Tardón que decidió por su cuenta mantener abierta la cancela fronteriza el 30 de julio, sin recibir instrucciones del entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano. Además, ha revelado que la noche anterior detectó hasta seis embarcaciones marroquíes frente a la frontera.
Lobo ha explicado que informó al delegado del Gobierno de lo que estaba sucediendo, pero que las decisiones operativas fueron exclusivamente suyas. Según su versión, mantener abierto el acceso era la opción más segura para evitar que la multitud se arrojara al mar y tratara de alcanzar Ceuta a nado, con el consiguiente riesgo de ahogamientos. El mando ha reconocido que tuvo un «pequeño rifirrafe» con el inspector jefe de la Policía Nacional Lorenzo Fagés, quien defendía cerrar la cancela. La puerta llegó a permanecer cerrada durante unos minutos, aunque finalmente se optó por dejarla abierta.
Avistamiento de embarcaciones
El teniente coronel ha asegurado que había seis embarcaciones que parecían pertenecer a la armada marroquí: dos patrulleras, dos interceptoras y otras dos de menor tamaño. Según las fuentes presentes en su declaración, interpretó aquel despliegue como un refuerzo de la seguridad fronteriza y así se lo trasladó al entonces delegado.
Por su parte, Fagés ha dibujado un escenario de improvisación y falta de preparación ante la magnitud de la entrada. El inspector jefe ha afirmado que no recibió instrucciones específicas ni en los días previos ni durante la crisis, y que no participó en reuniones de coordinación para afrontar una posible avalancha. También ha relatado que agentes marroquíes, tanto uniformados como vestidos de paisano, hacían gestos para facilitar el paso de personas hacia Ceuta.
Tanto Fagés como Lobo coinciden en que no recibieron órdenes del delegado del Gobierno, dejando así una situación de ausencia de instrucciones y un dispositivo específico
Los testimonios dejan así dos cuestiones centrales para la investigación: cómo se tomaron las decisiones sobre la apertura de la frontera y qué información manejaban las autoridades antes de que se produjera la entrada masiva. Lobo ha sostenido que no recibió órdenes del delegado del Gobierno, mientras que Fagés ha señalado la ausencia de instrucciones y de un dispositivo específico.
La ronda de declaraciones continuará este martes con la comparecencia de tres consejeros del Gobierno de Ceuta: Alberto Gaitán, Nabila Benzina y Alejandro Ramírez, señalados por su presencia en las zonas afectadas o su participación en la gestión de la crisis. El miércoles declararán otros tres agentes que estuvieron en la frontera.
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