El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este lunes la necesidad de dar prioridad al uso residencial de las viviendas frente al turístico como una de las vías para aumentar la oferta de vivienda asequible. Durante su intervención, ha señalado que esta posibilidad ya está contemplada en la Ley de Vivienda y ha reclamado a las comunidades autónomas que la apliquen en sus respectivos territorios.
Sánchez ha puesto el foco en la necesidad de «gobernar el mercado de la vivienda» para facilitar el acceso de los ciudadanos, especialmente de los jóvenes, y evitar que el precio de los inmuebles termine condicionando sus proyectos de vida. Como ejemplo de esta política ha mencionado a Cataluña, donde ya se están aplicando medidas dirigidas a favorecer el uso residencial.
El presidente no ha hecho referencia durante su intervención a las negociaciones en torno al decreto sobre vivienda que el Gobierno prevé llevar este martes al Consejo de Ministros. Su discurso se ha centrado en la necesidad de adaptar las políticas públicas a los cambios que está experimentando la sociedad.
«Gobernar la vivienda» supone, según Sánchez, afrontar «uno de los retos presentes y futuros». En este sentido, ha defendido que las administraciones no deben limitarse a gestionar los problemas actuales, sino anticiparse a las transformaciones sociales para evitar que las leyes queden desfasadas.
Entre esos grandes cambios ha situado el aumento de la longevidad, la digitalización, el desarrollo de la inteligencia artificial y la emergencia climática. Todos ellos, ha advertido, pueden tener un impacto significativo sobre las desigualdades sociales durante los próximos años.
La desigualadad como «principal reto» para Sánchez
Precisamente, Sánchez ha señalado la desigualdad como «el principal reto» al que se enfrentan actualmente las sociedades europea y española. El presidente ha reivindicado la importancia de que las políticas públicas estén orientadas a «la gente de a pie» y permitan que los avances tecnológicos no terminen ampliando las diferencias entre trabajadores y empresarios.
En este contexto, ha cuestionado el creciente poder de los grandes grupos tecnológicos, a los que se ha referido como «tecnoligarcas». «Jamás ha habido en la historia de la humanidad una desigualdad como la que hoy actualmente existe entre esos tecnoligarcas y el resto de la ciudadanía», ha afirmado.
Sánchez también ha vinculado los cambios demográficos con la necesidad de reforzar los servicios de cuidados. Ante una sociedad cada vez más envejecida, ha defendido que las administraciones deben garantizar que estos servicios lleguen al conjunto de la población y ha asegurado que ya se están sentando las bases para afrontar este desafío.


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