Un guardia civil de 62 años perdió la vida esta tarde en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, tras sufrir un infarto cardíaco mientras se encontraba de servicio en el operativo desplegado para atender el desembarco de los pasajeros del crucero MV Hondius.
El barco había llegado al puerto tinerfeño con un brote activo de hantavirus a bordo, lo que motivó la activación de un amplio dispositivo de emergencia con presencia de efectivos de la Guardia Civil, servicios sanitarios y otras autoridades.
El agente fallecido estaba destinado en la plana mayor de la Comandancia de Tenerife. Según informó la asociación profesional Jucil a través de la red social X, en el momento del suceso el guardia civil se encontraba de reserva en el puesto de mando operativo, es decir, como refuerzo disponible en caso de ser necesario en las labores de coordinación del dispositivo.
Cuarenta minutos de reanimación
Los equipos sanitarios que estaban desplegados en el muelle, precisamente para atender cualquier incidencia relacionada con el desembarco del buque, intervinieron de inmediato al producirse el colapso del agente. Los profesionales intentaron reanimarlo durante aproximadamente 40 minutos, pero no lograron salvarle la vida.
El fallecimiento se produjo, por tanto, en acto de servicio, lo que tiene implicaciones tanto para el reconocimiento institucional del agente como para los derechos de su familia.
Reacciones
La noticia generó una rápida respuesta en el ámbito policial y político. Jucil, asociación profesional de la Guardia Civil, fue la primera en dar a conocer el fallecimiento mediante una publicación en X. «Otro compañero que pierde la vida en acto de servicio. Otra familia destrozada», expresó la asociación, que lamentó públicamente la pérdida.
Por su parte, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, trasladó su pésame a través de la misma red social. «Muy tristes por el fallecimiento de un agente en la tarde-noche de ayer, tras sufrir un infarto. El guardia civil participaba en el operativo de Granadilla», escribió el ministro.
Un operativo de gran envergadura
El dispositivo en el que participaba el agente había sido activado ante la llegada del MV Hondius con un brote de hantavirus confirmado entre su pasaje. Este tipo de situaciones requiere una coordinación estrecha entre las autoridades sanitarias, portuarias y de seguridad para garantizar un desembarco controlado y evitar la propagación de la enfermedad.
El fallecimiento del guardia civil se suma a una cadena de tragedias en acto de servicio que distintas asociaciones del cuerpo vienen denunciando periódicamente, reclamando mejoras en las condiciones laborales y en la atención a los agentes durante operativos de alta exigencia.



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