La Guardia Civil investiga la muerte de una niña de dos años en la localidad gallega de Brión. La menor falleció, al parecer, por un golpe de calor tras quedarse encerrada durante varias horas en el coche de su padre, que la dejó olvidada. Tras hallarla, la pequeña fue trasladada en parada cardiorrespiratoria al Punto de Atención Continuada de Bertamiráns, en Ames, pero los sanitarios no pudieron hacer nada por reanimarla y resutó fallecida.
El padre acudió a su trabajo y dejó a la menor olvidada en el coche
Según la principal hipótesis de la investigación, el padre de la menor la dejó olvidada tras despistarse con una llamada telefónica. El progenitor dejó a su otro hijo en el colegio y continuó el trayecto para acercar a la menor a su centro infantil. Durante el camino, el padre iba al teléfono y parece que se confundió y puso rumbo a su puesto de trabajo. Al llegar, bajó del coche sin acordarse de que su hija estaba en el asiento trasero y la dejó abandonada durante horas sin percatarse de ello.
La madre de la niña fue a recogerla a la guardería y no la encontró
Alrededor de las 15.00 horas la madre de la niña acudió a recogerla a la guardería. Al no encontrarla, saltó la emergencia y se dieron cuenta que la menor se encontraba todavía en el interior del coche. La pequeña estuvo durante horas en el vehículo con una temperatura media de unos 25 grados y rápidamente la trasladaron a un centro hospitalario, donde confirmaron su fallecimiento.
Por ello, la Guardia Civil investiga lo sucedido para tratar de esclarecer las causas exactas del suceso que terminó con la muerte de una niña de dos años en la localidad gallega de Brión. Los familiares fueron atendidos por el Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes e Emerxencias tras la tragedia provocada por el despiste del padre de la menor.



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