Incluso antes de entrar a la Plaza de la Constitución de Huétor Santillán, el olor a comida y el ambiente festivo ya invadían las calles colindantes del municipio hueteño, que se ha volcado en la celebración de sus fiestas patronales un año más, las cuales tienen como plato estrella -nunca mejor dicho- una degustación que atrae a vecinos y visitantes: las migas. Estas fiestas patronales, que dieron comienzo el pasado 17 de julio, se alargarán hasta el próximo lunes 3 de agosto, día en el que se realizará un concurso de paellas.
El ambiente festivo se palpaba en todos los recovecos de Huétor Santillán y, por ello, el alcalde ha destacado junto a la concejala de Fiestas, Andrea Sánchez, «el orgullo que supone celebrar estos días», además de la suerte de «contar con un equipo que prepara las actividades con la mayor dedicación posible».
Los vecinos opinan de las migas
Muchos de los vecinos, entre raciones música y buen ambiente, han dictado sentencia sobre las migas que han degustado. Una asistente aseguraba que «están riquísimas porque son hueteñas». Otro vecino afirmaba, en tono de broma, que no solo las migas, sino que «la cerveza, el vino, los cubatas… Todo está bueno, hasta las mujeres». Otro asistente decía entre risas con su grupo de amigos que ya se había comido «dos platillos», pero que iba a parar porque «hay que dejar para todo el mundo».
Al ser preguntados por la puntuación que daban a las migas elaboradas este jueves, nadie las puntuaba por debajo del sobresaliente. Aunque alguien sí se ha puesto tiquismiquis al comentar que estaban «perfectas», pero que les daba un 9,75. ¿La razón de no llegar a la matrícula de honor? Le ha faltado «un poquito» y «tomarse otra cerveza».
Así pues, Huétor Santillán disfruta de sus fiestas y degustaciones gastronómicas y deja el listón culinario por las nubes y con la promesa de que el año que viene las migas estarán, si cabe, aun mejores.



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