A la una y cuatro minutos de la madrugada, un fuerte temblor despertó y sacó de la cama a vecinos de Granada. Un terremoto de magnitud 4.8, con epicentro en Alhendín, sacudió no solo la capital, sino que afectó a provincias limítrofes y obligó a los granadinos a echarse a la calle con el pijama ante el pánico a posibles derrumbes.
«Fue un crujido, un estruendo grandísimo», relataba una vecina que, como muchos, les pilló por sorpresa en su habitación. Muchas familias pasaron horas a la intemperie, por temor a que alguna réplica de las muchas que se produjeron (y que siguen produciéndose), pudieran tener peores consecuencias. «Me pilló viendo la televisión y con el meneo me salí a la calle, estaba todo el mundo allí» confesaba otra afectada, que sigue atemorizada por el sísmo vivido.
El terremoto de magnitud 4.8 y con epicentro en Alhendín, se produjo a cero kilómetros de profundidad. Casi al momento las redes sociales se llenaron de mensajes e imágenes de temblor que había causado el terremoto y todas sus consecuencias. Otros, por pura casualidad, pudieron capturar el momento exacto del terremoto, como algunos streamers que residen en Granada y que se encontraban en directo justo en el momento del retumbar.
Precisamente una de las imágenes más impactantes de la jornada fue el de un coche y una moto sepultados bajo la cornisa que se vino abajo de un edificio. «Sentimos el terremoto y fuimos al coche directamente para resguardarnos y mi novia se lo encontró así», relata el dueño de ambos vehículos, que esperaba a la grúa para retirarlos de la acera. De puertas para adentro, las secuelas también son evidentes. Se han reportado grietas en tabiques y paredes que han puesto en alerta a los propietarios de sus pisos.
La actividad sísimica no ha cesado en toda la noche
Las horas posteriores al terremoto muchos vecinos decidieron resguardarse en parques y zonas abiertas, para prevenir cualquier derrumbe. Los antecedente de Venezuela y Colombia están muy recientes, además del enjambre vivido en 2021, y la gente conoce las directrices al seguir en estos casos. También hubo personas que cogieron el coche y se aventuraron en buscar una zona fuera de la urbanización donde poder pasar la noche en tranquilidad.
La actividad sísmica no paro en toda la noche, en la que hubo decenas de terremotos. Dos de ellos se notaron especialmente, uno a las 6.30 horas y otro a las 9.00 horas, que volvió a poner en alerta a la población. Por ahora, ahí ha quedado todo.
Con la luz del día, se trabaja contrarreloj para evaluar las estructuras dañadas y acordonar las zonas de riesgo. Granada trata ahora de recuperar la normalidad tras una madrugada angustiosa.


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