El sol se dejó caer con ‘malafollá’ granaína sobre el ferial hasta que las sombras empezaron a alargarse, pero poco o nada importó. El lunes se disfrutó de lo lindo en el Real de Almanjáyar, ya fuera con un abanico en la mano o con un buen rebujito en su lugar. Todo sirve en el Corpus de Granada. Pero sabido es que en la feria no solo se bebe y se baila. También se vive de tapa en tapa. Tan variadas, que nadie se pone de acuerdo para elegir la mejor.
Apoyados sobre la valla que delimita la caseta de Caja Rural, Marina, Ricardo y Nerea buscan la sombra para refugiarse del calor. «Porque en el sol te quedas…», argumenta la primera de ellas. Es de Granada, pero con quienes brinda son de las Islas Canarias y las Baleares, respectivamente. «Hemos estudiado lo mismo, pero nos hemos conocido aquí durante la carrera. Porque aquí también se hacen amigos», puntualiza la portavoz oficial de la provincia en este grupo de jóvenes.
Ricardo, entretanto, lo tiene claro: «El remedio para el calor es un buen tinto con hielo, fresquito. Y ahora nos metemos para dentro, porque fuera no se puede estar», indica. Nerea, en cambio, está «muy a gusto». Sujeta cada uno un vaso, pero también han saciado el apetito. De hecho, hasta hartarse, precisa él. «La Caja Rural invitaba a comer y nos hemos hinchado. ¡No veas!», exclama. Ellos sí tienen claro cuál es la reina de las tapas de este Corpus, y su acompañante. «¡Un buen jamón y un rebujito!», exclaman, aunque el canario puntualiza que también está bien «con queso». «¡Y con rebujito, claro!», insiste Marina, para que quede cristalino.
Pescado y rebujitos
Unos metros más adelante, Paco y Paqui caminan alegres, con algún ademán flamenco entre cada paso. No solo tienen nombres a juego, sino que también van conjuntados en un tono verde que, asegura ella, «es el color de la temporada». «Nosotros hemos empezado aquí a las 13.30 o 14.00 y era horrible como se estaba, porque con el nublado hacía mucho calor», relata él, que, no obstante, no renuncia a pasarlo bien en el ferial. «Nosotros trabajamos en la hostelería y lo disfrutamos lunes, martes y miércoles. Los demás, para los demás», abunda.
Paqui agradece que, aunque más que otros años, no haya demasiada afluencia en el recinto de Almanjáyar. «Se está viviendo muy tranquilo. Se agradece que el lunes de Corpus esté así. Hay mucha gente trabajando. Lo sentimos por los que trabajáis», ofrece sus condolencias a quien escribe estas líneas y quien grabó el vídeo que las acompaña. «Hemos estado comiendo en la caseta de Motril y hemos estado tomando nuestro ron pálido, rebujitos…», enumera Paco. «Hemos comido huevos rotos, carne en salsa, puntillitas… Allí es pescado y pescado. No hemos estado de tapillas, pero en la feria puedes comer de todo. Hay pinchitos, hay pescado, hay carne… Es que hay de todo», detalla. «Si eres de Graná, tienes que venir al Corpus. Si no vienes, no eres de Graná», sentencia su amiga.
El ascenso del Jaén
Desde la caseta La Malafollá se asoma Paco -no, en serio, otro más-. «Es el primer día que venimos, esperamos que no sea el último. No es una fiesta tan buena como las de Vive Tocón, pero bueno», se encoge el primero de ellos, que asegura que la jornada se lleva mejor «no dejando de beber rebujitos ni bulanicos». «Está un poquillo caro, las cosas como son, pero bueno. Es la verdad, las cosas como son, 14 euros un rebujito, cojones…», se queja su amigo Javi.
Quique, en cambio, rebosa alegría. «El Corpus está muy bien. Es una fiesta cristiana y se está viviendo como toca. ¡Y estoy muy contento porque el Jaén ha ascendido a Segunda RFEF!», expone. «¡A primera RFEF!», le corrigen rápidamente. «¡A Segunda B! Yo es que soy antiguo», se justifica, con el estómago bien lleno. «Yo me he comido una presa ibérica, un gazpacho, un rebujito… Lo que encarte. ¿Qué habéis comido vosotros? ¿Bacalao?», se dirige a sus compañeros de caseta. Paco, sin embargo, es de alimentos alternativos. «Lo mejor que me he comido es el kebab de mortadela con piña de la Hamburguesería El Coco, que está ahí abajo», esgrime. «Yo después de este chaval no puedo decir ya nada», apostilla Javi.
«Había ganas de feria»
Al otro lado del ferial, había reunión de djs. «En Granada vamos de comida, después las cervecitas, las copitas y ya se olvida el calor», asegura Elías Moreno. «Se está notando que hace calor, pero escúchame, la gente tiene ganas de feria y pasarlo bien. Como yo siempre digo, partido a partido. La gente está agradecida. Es nuestra feria y tenemos que disfrutar. Había ganas de feria, hace calor, estamos en lunes y la gente lo está disfrutando. Ambiente en cualquier caseta. Esto es la feria de Granada y no tenemos que envidiarle a la feria de Sevilla ni de Jerez», defiende Migue Jiménez.
No esconde el motivo por el que está en la feria. «Aquí venimos por las tapas. Sea la caseta que sea, comemos bien, de puta madre», admite. Aunque José Salinas sale encantado de La Carmela. «Nos han puesto de lujo. Nos han puesto jamón, salchichón, chorizo, gambillas en su punto, croquetas de dos tipos. Un espectáculo. Aparte de que hemos comido genial, barra libre de chupito, rebujitos..», se congratula.
La noche, mientras, va cayendo, aunque allí da igual. «Es una jornada intensa, pero esto es Corpus, esto es Granada y nos gusta la feria, nos gusta la marcha», expone Rafita G. Y allí se quedaron, en una velada que, seguro, se alargó.



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