Dos jóvenes han comparecido voluntariamente en sede judicial este martes como responsables de la brutal agresión que sufrió un camarero de Granada, en la madrugada del sábado al domingo, en la calle San Matías. Los dos han reconocido su participación en los hechos, pero han negado que se produjeran por motivos ideológicos, ya que la víctima llevaba una camiseta con mensajes antifascistas cuando fue agredido.
El suceso se produjo cuando la víctima, Pablo, camarero en el Loop Bar, había cerrado ya el establecimiento el sábado de madrugada e iba a tomar algo con su pareja y una amiga. En ese momento, Pablo, que iba por delante de ellas, se encontró con un grupo de seis personas que le increparon por el mensaje que llevaba serigrafiado en su camiseta: ‹Antifascist Bitches› (Zorras antifascistas, en español). Recibió un golpe seco que lo dejó tumbado sobre la calle y perdió el conocimiento, según explicó en un mensaje difundido en sus redes sociales, donde compartió una imagen de cómo quedó tras recibir la paliza.
Su pareja lo encontró «inconsciente en un charco de sangre y pensaba que estaba muerto». Ella dio aviso a los servicios de emergencias, que acudieron para trasladarlo de urgencia al hospital, donde será operado por la rotura de un pómulo que ha sufrido a consecuencia de la agresión.
Estos hechos provocaron una oleada de apoyo a Pablo y un rechazo a las agresiones fascistas. Los compañeros de Pablo en el CEIP Gómez Moreno, donde es cocinero, convocaron una concentración el lunes en el Mirador de San Nicolás para apoyarle y para condenar esta brutal agresión «fascista».



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