Todo fue, asegura la víctima, por una camiseta como la que decenas de personas portaban este lunes en el Mirador de San Nicolás. «Antifascist, bitches», reza el texto serigrafiado sobre la tela negra. Pablo, camarero del conocido bar Loop, la llevaba puesta en la madrugada del sábado al domingo, cuando bajaba la persiana del céntrico establecimiento. Seis individuos, según su testimonio, le increparon por el mensaje y le propinaron una paliza que le rompió el pómulo. Granada, con la misma indumentaria, se ha concentrado para condenar a voz alzada la agresión: “¡Fuera fascistas de nuestros barrios!”.
Alrededor de dos centenares de personas se han congregado en el emblemático emplazamiento para manifestar su indignación y repulsa tras la agresión sufrida por Pablo, también cocinero del colegio Gómez Moreno, en el Albaicín. Una protesta pacífica que se ha desarrollado sin incidentes, pero con la que los distintos colectivos reunidos han trasladado un mensaje claro de rechazo. «Si tocan a uno, nos tocan a todos», han coreado al unísono los asistentes, para seguidamente añadir que «ante sus ataques, unidad de clase».
«Teníais que arder»
Los hechos, a tenor del relato de la víctima, sucedieron de manera rápida. Al salir de trabajar, Pablo, conocido por los clientes habituales del local como ‘El Bola’, se dirigía con su pareja y algunos amigos a tomar algo cuando, al inicio de la calle Pavaneras, seis individuos le habrían interpelado por la camiseta que llevaba. «Estarás orgulloso», le habrían increpado, a lo que él habría respondido: «¿No os gusta?». En ese momento, según su testimonio, se vio rodeado por los presuntos agresores, que elevaron el tono de sus palabras. «Teníais que arder», le habrían dicho.



Lo siguiente fue un puñetazo seco que, del impacto, rompió el pómulo de Pablo y le hizo perder el conocimiento. Sobre el suelo, la sangre formó un charco en el que la víctima quedó tendida. Así lo encontró Alejandra, su pareja, que iba tan solo unos metros más atrás. Los seis individuos, de entre 20 y 30 años, huyeron a toda prisa del lugar.
La investigación, centrada en las cámaras y las pintadas
La Policía Nacional ha abierto una investigación para tratar de esclarecer lo sucedido. Desde el cuerpo, precisan que la víctima no ha interpuesto todavía una denuncia por la agresión, a la que todavía no se le atribuye oficialmente ninguna causa. Fuentes policiales, en cambio, reconocen de manera extraoficial que se trabaja con la hipótesis de que se trate de un «delito de odio».
Las pesquisas se centran en el visionado de las grabaciones de varias cámaras de seguridad ubicadas por la zona con el fin de tratar de identificar a los presuntos agresores. Además, la Policía intenta aclarar si este ataque tendría relación con la aparición de pintadas de ideología nazi en el entorno de los Jardines del Triunfo. Las mismas habrían sido detectadas junto a otros grafitis que ensalzarían al grupo ultra de animación al Granada CF Curva Sur. Por ahora, en cualquier caso, todo está por dilucidar.

Síguenos en redes

