Un terremoto de magnitud 3,1 con epicentro en Ogíjares ha vuelto a hacerse notar este miércoles en Granada y buena parte de su área metropolitana. Ante este nuevo episodio, el catedrático de Física de la Tierra de la Universidad de Granada, Jesús Ibáñez ha señalado, en declaraciones a Europa Press, que el terremoto se encuentra dentro de la «actividad normal» de esta serie y que su evolución apunta a que está «alcanzando el equilibrio».
El experto ha explicado que todavía pueden producirse terremotos de magnitud 3 e incluso 4, aunque descarta que sean previsibles sismos de magnitud 5 dentro de esta evolución.
Ibáñez ha pedido paciencia y recuerda que la actividad sísmica se desarrolla en una escala temporal muy diferente a la humana. «No podemos pretender adaptar el tiempo geológico al tiempo humano», ha sostenido.
Una serie que pierde intensidad
La evolución registrada durante las últimas semanas apunta a un progresivo amortiguamiento de la actividad. La serie sísmica presenta una disminución exponencial de la energía liberada cada día desde el pasado 20 de agosto, con un descenso todavía más marcado durante la última semana.
El terremoto de 3,1 registrado este miércoles se ha producido, por tanto, dentro de esta tendencia general de disminución de la actividad.
El catedrático también ha recordado que Granada se encuentra en una zona especialmente sensible a los terremotos. Además, ha evocado que hace 500 años ya se produjo una serie sísmica con características similares. En concreto, los terremotos que afectaron a Granada en 1526, cuando Isabel de Portugal se encontraba en la Alhambra y, debido al miedo provocado por los movimientos sísmicos, terminó trasladándose al Monasterio de San Jerónimo.
El llamamiento a mantener la calma
Ante la posibilidad de que continúen produciéndose terremotos, el experto ha insistido en la necesidad de que la población aprenda a gestionar estas situaciones y conozca las recomendaciones de seguridad.
Entre ellas, ha señalado que durante un terremoto lo más seguro es permanecer en casa y evitar desplazamientos innecesarios. Especialmente importante es no salir a la carretera de forma precipitada en momentos de pánico, ya que la acumulación de vehículos podría provocar el colapso de las principales vías de comunicación.
El llamamiento a la calma llega después de que este martes se desactivara la fase de emergencia del Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en Granada. La provincia ha pasado de la situación operativa 1, correspondiente a la fase de emergencia, a la situación operativa 0, de preemergencia, debido a la evolución de la serie.
Granada, zona gravemente afectada por la emergencia
Precisamente este martes, el Consejo de Ministros declaró la provincia de Granada como zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil por la serie sísmica registrada durante el pasado mes de agosto.
El Gobierno central justificó esta declaración por la gravedad de una sucesión de terremotos marcada tanto por su persistencia en el tiempo como por la preocupación generada entre la población y las administraciones.
Mientras la actividad continúa descendiendo, los expertos recuerdan que pueden seguir produciéndose movimientos de menor magnitud. La recomendación pasa por mantener la calma, conocer las medidas de autoprotección y entender que la actividad sísmica forma parte de la realidad geológica de Granada.
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