El Corpus todavía no ha empezado, pero en el recinto ferial de Granada todo es ajetreo en estos días. Este sábado, apenas el Real quede iluminado, la ciudad entera se irá de feria y las 80 casetas que se dispondrán en el Almanjáyar quedarán a rebosar. Por ello, el tiempo apremia. «Las estructuras ya están montadas. Ahora queda la decoración, los detalles que cada socio aporta: ese farolillo, ese retoque de pintura, ese cuadro o espejo que se cuelga», precisa Claudio Rodríguez, presidente de la Federación de Asociaciones de Casetas Tradicionales.
Su teléfono arde. Entre los preparativos y las llamadas de medios para conocer los últimos detalles de la feria, apenas le da un respiro. Pero lo ve normal. «Tenemos el Corpus a la vuelta de la esquina como quien dice. Estamos ya casi en feria. Al menos, los caseteros», argumenta desde el remozado Real de Almanjáyar. «Principalmente, un recinto ferial totalmente renovado. Todas las calles que el año pasado aún se encontraban con tierra o albero este año están totalmente asfaltadas. Todas tienen aceras totalmente transitables y tenemos un recinto ferial mucho más cómodo, práctico y seguro», se congratula.
Ya solo faltan las pinceladas más significativas, «esa decoración que da ese último toque y una seña de identidad propia a cada caseta», sostiene, por primera vez con candidatos que aguardan para montar un espacio propio en el Corpus de Granada. «Este año, afortunadamente, hemos tenido lista de espera. Lamentablemente, alguna caseta no ha podido montar, pero por excesiva premura», expone Claudio Rodríguez.
«Un ambiente que no se puede vivir el resto del año»
El presidente de la Federación de Asociaciones de Casetas Tradicionales de Granada espera una feria que cumpla «la dinámica de los últimos años», en los que, a su modo de ver, se ha logrado «potenciar y disfrutar la amistad, una magnífica gastronomía, un excelente paseo de caballos y un ambiente general que no se puede vivir durante el resto del año».
«Lo especial que tiene una feria es que es un lugar donde están la diversión, las relaciones de amistad o personales, las relaciones profesionales o empresariales… Es un punto de encuentro, algo distinto al resto del año», incide. «El ambiente de una caseta no se puede trasladar a un restaurante o un bar. Son casetas, atracciones… Todo lo que es una feria», apostilla Claudio Rodríguez.
«Además de eso, Granada va consolidando unas casetas cada vez más tradicionales, más confortables con nuestro aire acondicionado… Tenemos una gastronomía magnífica y un tardeo que se ha convertido en la estrella de la feria», puntualiza el presidente de los caseteros. Entretanto, bajo las carpas, los trabajos no paran. La cuenta atrás para el Corpus 2026 ya se acerca al alumbrado.



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