Varios terremotos de magnitud 4 vuelven a sacudir Granada que ha lamentado 3 heridos leves. La cercanía temporal con el de la madrugada del sábado pasado, ha hecho que en esta ocasión los vecinos de Granada hayan salido prácticamente en masa a ponerse a salvo en parques y zonas alejadas de los edificios, que han desprendido cascotes y han empezado a agrietarse.
Con el susto en el cuerpo ya desde el pasado fin de semana, muchos vecinos no se lo podían creer. Un hombre que vive en el octavo piso de un edificio ha vivido estos terremotos con «sorpresa», ya que después del vivido la madrugada del sábado pensaban que el ritmo de réplicas «estaba parando», pero vivir ese temblor a tanta altura le ha asustado mucho.
El Zaidín, uno de los barrios más afectados
El barrio del Zaidín ha sido una de las zonas de Granada más afectadas por esta racha de terremotos. Muchos de sus edificios han desprendido cascotes y se han generado grietas que han metido el miedo en el cuerpo a todos sus residentes. «Ha sido el más fuerte y lo he vivido con mucho miedo hoy, porque lo tenía acumulado del anterior», relata una vecina que trataba de aguantarse las lágrimas porque, justo debajo de su casa, la pared de un bajo se ha derrumbado y han aparecido grietas muy grandes en el portal de su edificio, lo que le hace sentirse «muy asustada».
«Salté de la ventana a la terraza y de ahí sobre un coche»
Muchas personas mayores viven en soledad, y en situaciones así la ayuda vecinal es clave, pues el acompañamiento es esencial para pasar el mal trago de irse de sus casas. Las mascotas también han acompañado a sus dueños a las calles, sean perros, gatos o incluso pájaros. Y otros incluso han tirado la casa por la ventana casi literalmente, como un vecino que «estaba dormido en el salón» y al ver que temblaba la casa ha decidido salir «por la ventana a una terraza» y de ahí saltar sobre un coche. Su amigo, que no podía creerse la surrealista historia, contaba que él estaba en el médico con su pareja que acababa de ser madre y el terremoto le pilló mientras esperaba fuera y vio cómo «empezó a temblar toda la calle y a caerse las losas de los edificios».
La sucesión de terremotos también ha causado que el Centro Comercial Nevada fuese desalojado en varias ocasiones por la mañana. El trabajador de uno de sus restaurantes contaba que «en el primer terremoto se ha caído todo de la cocina» y han salido fuera durante unos minutos. Al volver, ha ocurrido ese segundo terremoto y ha sido el momento en el que han decidido parar de trabajar momentáneamente hasta que un superior diese la orden. En el momento que respondía, le comunicaban que no se tenían que incorporar hasta la tarde. Las trabajadoras de otro comercio también abandonaban su puesto de trabajo. Lo curioso era que mientras los empleados de los comercios salían del Centro Comercial Nevada, llegaban personas que preferían pasar el día allí en vez de en la calle porque «está más fresquito».
Volver a casa para muchos ya no es una opción
Para muchos, quedarse en Granada ya no es una opción, como una familia que estaba preparada para irse a su pueblo y, entre lágrimas confesaba que estaban viviendo desde el pasado sábado «con mucho miedo». Otro vecino comentaba que le habían ofrecido trasladarse a Galicia, pero por ahora se iba a quedar. Otros, a pesar de permanecer en la ciudad, tampoco sabían cuándo podrían volver a casa, ya que el temor a un nuevo terremoto seguía muy presente.
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