La Basílica de Nuestra Señora de las Angustias ya se prepara para acometer una profunda intervención tras los graves daños estructurales provocados por los recientes terremotos sufridos en Granada. El proyecto de rehabilitación, que será acometido por el arquitecto Diego garzón, se presentará a finales de este mes de octubre y se prevé que las obras comiencen a principios de noviembre. La duración estimada de los trabajos será de, al menos, seis meses. El horizonte está puesto en septiembre de 2027, fecha de la Fiesta de la Virgen de la Angustias.
Las inspecciones técnicas han confirmado que los daños se concentran en la cúpula, la zona de la sacristía y el camarín, este último con tres grietas de gran envergadura junto el altar. Los frescos también han sufrido un deterioro apreciable. Es por ello que este monumento del siglo XVI tendrá que realizar una profunda rehabilitación, restauración y limpieza para que pueda volver a estar abierto al público.
La rehabilitación costará «entre 200.000 y los 500.000 euros»
Una restauración de este calibre supondrá un desembolso económico considerable. El Hermano Mayor de la Hermandad de la Virgen de las Angustias, Antonio González, estima que podría oscilar «entre los 200.000 y los 500.000 euros». Es por ello que, para sufragar las obras, contarán con el respaldo del consorcio de seguros y la implicación de otras entidades.
Además, se suma una campaña especial de recaudación, en la que han habilitado un número de cuenta y un Bizum para poder ayudar económicamente a la rehabilitación y el Hermano Mayor ha recordado como precedente el incendio que sufrió la basílica en 1916, donde fue muy importante el apoyo institucional y vecinal para sobreponerse a dicha catástrofe.
Bodas reubicadas
El cierre provisional de la Basílica ha alterado estos últimos meses el día a día de la parroquia. Hasta una veintena de bodas que estaban programadas han tenido que ser reubicadas en otros templos de la ciudad, un proceso que la parroquia está coordinando directamente con las parejas afectada. Pero la agenda para nuevas bodas sigue abierta.
La actividad pastoral en los salones parroquiales y los centros de catequesis sí seguirá su vida normal, al realizarse sus actividades en salas exteriores a la planta central de la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias. Ahora solo queda esperar estos próximos seis meses de rehabilitación para poder volver a ver lucir el templo.
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