Las pruebas de ADN realizadas por la Universidad de Granada permitieron poner nombre a las víctimas, que regresarán con sus familias
Durante décadas, el Barranco de Víznar guardó algo más que restos humanos. Guardó nombres, historias y familias que esperaban respuesta. Este sábado, seis de esas historias vuelven a casa.
Los restos de Brígida Pardo López, Francisco Amigo Pla, Francisco José Arturo Muñoz Toral, Juan de Dios Milán Calvo, José Antonio Calero García y Victoriano Alcantud Cubillas serán entregados a sus familiares en un acto que se celebrará a las 11.00 horas en el Parque de la Libertad de Víznar.
La identificación ha sido posible gracias al trabajo del Laboratorio de Genética de la Universidad de Granada, encargado de cotejar las muestras de ADN obtenidas de los restos exhumados en el Barranco de Víznar por el equipo Universidad y Memoria con las muestras genéticas aportadas por sus descendientes.
Detrás de cada identificación hay una historia distinta. Brígida Pardo López tenía 32 años y trabajaba en el campo; Francisco Amigo Pla tenía 21 años y era dependiente; Francisco José Arturo Muñoz Toral, 23, trabajaba como mecánico de autobuses; Juan de Dios Milán Calvo, de 45 años, era trabajador de la Fábrica de Pólvoras de El Fargue; José Antonio Calero García tenía 41 años, era trabajador del campo y concejal de Hacienda por el PSOE en Fuente Vaqueros; y Victoriano Alcantud Cubillas, de 39 años, estaba vinculado a Alsina.
Sus restos fueron recuperados en el marco de los trabajos desarrollados en el barranco por el equipo Universidad y Memoria. Desde el inicio de estas labores se han recuperado 194 personas, de las que ya han podido ser identificadas 17.
A los seis nombres que ahora regresan con sus familias se suman: Juan de Dios Adarve López, Antonio Rosales Ruíz, Eloísa Martín Cantal, Francisco del Águila Rodríguez, Marcelino Gámiz Garzón, Francisco Ruiz Guiraum, Fermín Roldán García, Carmen Rodríguez Parra, José Raya Hurtado, Francisco Soriano López y José García Esteban, identificados en fases anteriores del proyecto.
Una espera que continúa
El acto de este sábado estará acompañado por familiares de las víctimas, muchos de ellos implicados durante años en la búsqueda de las fosas comunes, además de asociaciones memorialistas, colectivos, organizaciones sindicales y representantes de las instituciones que participan en estos trabajos.
La entrega supone un nuevo paso en el proceso de recuperación, identificación y restitución de las víctimas de la represión desencadenada tras el golpe de Estado de 1936. Una labor que no termina con estas seis identificaciones.
El equipo Universidad y Memoria de la UGR tiene previsto retomar próximamente las labores de localización y excavación de fosas comunes en el Barranco de Víznar. Y la búsqueda continuará también en otros puntos de la provincia.
En octubre está prevista la entrega a sus familiares de las dos primeras víctimas identificadas en el cementerio municipal de Padul, dentro de los trabajos de recuperación e identificación que desarrolla la Universidad de Granada en otros espacios de memoria.
Este sábado, en Víznar, seis familias podrán poner finalmente un nombre sobre unos restos que durante décadas permanecieron sin identificar. Seis nombres que vuelven a pronunciarse y seis historias que dejan de estar enterradas en el anonimato.
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