Pasar días, e incluso semanas, ingresado en un hospital cambia por completo el ritmo de vida. Las horas transcurren despacio, las esperas se alargan y, para quienes acompañan a un ser querido, el cansancio físico y emocional también acaba haciendo mella. Pensando precisamente en esos pequeños momentos que pueden marcar la diferencia, el Hospital Universitario Clínico San Cecilio ha inaugurado dos nuevos espacios en la séptima planta concebidos para hacer más llevadera la estancia de pacientes, familiares y personas cuidadoras.
Ubicados en el pasillo que comunica las áreas de Oncología, Hematología y Medicina Interna, el nuevo rincón de ocio y la zona de actividad física nacen con un objetivo sencillo, pero lleno de significado: ofrecer un lugar donde desconectar durante unos minutos, leer un libro, compartir una partida o liberar tensiones sin salir del hospital.
Un lugar donde el tiempo pesa un poco menos
El denominado ‘Rincón de ocio’ rompe con la imagen habitual de un pasillo hospitalario. En lugar de paredes frías y largas esperas, quienes pasan por esta planta encontrarán una pequeña biblioteca de libre acceso, juegos de mesa, puzzles, pufs y mesas pensadas para sentarse a conversar, leer o simplemente descansar.
Humanizar un hospital también significa transformar sus espacios para que respondan mejor a las necesidades emocionales de quienes pasan por ellos
No se trata únicamente de llenar el tiempo, sino de ofrecer un espacio donde recuperar cierta normalidad en medio de una situación complicada. Porque para muchas familias, el hospital se convierte durante días en una segunda casa.
A pocos metros se encuentra ‘El gym de la 7ª’, una iniciativa poco habitual en un centro hospitalario. Equipada con una bicicleta estática, una máquina de remo, una estación multifunción y una zona destinada a ejercicios de movilidad y estiramientos, está especialmente dirigida a familiares y acompañantes que pasan muchas horas junto a los pacientes. El ejercicio, recuerdan desde el hospital, ayuda a reducir el estrés, combatir el sedentarismo y afrontar mejor el desgaste físico y emocional que supone cuidar de otra persona.
Ejercicio guiado y adaptado
Para que cualquier usuario pueda utilizar el equipamiento de forma segura, el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Clínico San Cecilio ha elaborado una serie de vídeos y recomendaciones accesibles mediante códigos QR colocados junto a cada aparato.
Detrás de este proyecto hay, sobre todo, muchas conversaciones con pacientes y familias
Las guías incluyen explicaciones sobre el uso correcto de las máquinas, ejercicios de movilidad, estiramientos y consejos para adaptar la intensidad a las capacidades de cada persona, promoviendo una actividad física segura y responsable.
Ambos espacios cuentan también con normas básicas de convivencia orientadas a preservar el silencio, cuidar el material compartido y mantener unas adecuadas medidas de higiene.
Un proyecto construido entre muchas manos
La iniciativa ha sido posible gracias al impulso de la Asociación Relevos por la Vida y a la colaboración de Proyecto Suma+, Dentro de Mí y Fitness Deluxe, entidades que han contribuido mediante donaciones y campañas solidarias para adquirir el equipamiento.
A ello se suma el trabajo de los profesionales de Servicios Generales y Mantenimiento del propio hospital, que han fabricado parte del mobiliario a medida para adaptar el espacio a las necesidades de pacientes y acompañantes.
El nuevo rincón de ocio y la zona de actividad física nacen con un objetivo sencillo, pero lleno de significado: ofrecer un lugar donde desconectar durante unos minutos
El delegado territorial de Salud, Indalecio Sánchez-Montesinos, ha destacado el valor de la colaboración entre las administraciones públicas, el movimiento asociativo y la sociedad civil para impulsar proyectos centrados en mejorar la atención sanitaria. Ha resaltado también la gran importancia de esta iniciativa que convierte el pasillo en un «punto de encuentro, de compartir la vivencia«, algo “fundamental, independientemente del beneficio que produce en la propia salud».
En la misma línea, el director gerente del Hospital Clínico San Cecilio, Manuel Reyes, ha subrayado que «la humanización también consiste en transformar nuestros espacios para responder mejor a las necesidades de pacientes, familiares y personas cuidadoras”.
Escuchar a quienes viven el hospital cada día
Detrás de este proyecto hay, sobre todo, muchas conversaciones con pacientes y familias. Así lo explica la presidenta de Relevos por la Vida, Maruzzella Romero, quien asegura que la idea surgió tras escuchar necesidades que, aunque puedan parecer pequeñas, tienen un enorme impacto durante un ingreso hospitalario.
La asociación mantiene desde hace años una estrecha colaboración con el Clínico San Cecilio y ya ha impulsado otras iniciativas de humanización, como la donación de pequeñas neveras para habitaciones de pacientes oncológicos, camisetas adaptadas para facilitar los tratamientos intravenosos o actividades de ocio dirigidas a personas ingresadas en las unidades de Oncología y Hematología.
Porque, a veces, un libro, una conversación, una partida de cartas o unos minutos pedaleando pueden convertirse en ese pequeño respiro que ayuda a sobrellevar los días más difíciles.



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