La venta del Granada al grupo inversor norteamericano Big League Advantage (BLA) estaría un paso más cerca de concretarse. En las últimas horas se han producido movimientos clave entre China y Luxemburgo para desbloquear el proceso y aproximar la firma definitiva del preacuerdo existente, mediante el que el holding empresarial Wuhan DDMC traspasaría la mayoría accionarial del club rojiblanco. En total, un 98,13% de las acciones, que concedería por tanto a Michael Schwimer e Ignacio Beristain el control absoluto de la entidad.
Los trámites siguen en marcha y las partes aceleran las gestiones para poder llevar la operación a buen término cuanto antes. La oferta presentada por BLA comprendía un plazo de ejecución que concluye en este mes de octubre; en concreto, sería entre el día 15 y el 20, según pudo conocer 101TV. La fecha, sin embargo, no sería una imposición fija ni hace caducar automáticamente la propuesta, subrayan fuentes próximas a la negociación. El interés del grupo inversor estadounidense podría persistir si existiera intención manifiesta de venta por parte de DDMC, al igual que lo harían, por tanto, las conversaciones.
En este sentido, todos los agentes intervinientes en la operación muestran optimismo en cuanto a que pueda cristalizar en tiempo y forma, aun con la prudencia derivada de la complejidad que entraña el proceso. La propiedad china desea vender y contempla con buenos ojos la propuesta norteamericana, que considera sólida y solvente. Por ello, se esmeraría también en agilizar la venta. La detención en julio en el gigante asiático de Luming Ai, fundador de DDMC, no supondría un obstáculo demasiado difícil de salvar para poder concretarlo todo, apuntan fuentes consultadas por este medio.
Optimismo, aunque sin asegurar el cierre
El entorno de BLA también vería próxima una solución a los escollos aparecidos en las últimas fases de la transacción. Todo ello, no obstante, no implica que la compra esté cerrada ni la asegura. Cualquier escenario puede ocurrir hasta que los documentos estén firmados, con el desgaste de meses de espera como condicionante.
Lo que sí hay rubricado es un convenio de gestión que, en lo que el proceso concluye o no, permite a Ignacio Beristain y a algunos miembros de BLA trabajar en el día a día del club. En concreto, el grupo lleva integrado en el Granada desde el pasado 4 de julio, después de alcanzar dicho preacuerdo para adquirir la entidad. El madrileño fue además incluido en el consejo de administración como copresidente, junto con Sophia Yang, lo que le concede la posibilidad de operar.
El dirigente firmó un contrato de tres años, pero lo hizo directamente con la entidad rojiblanca, lo que le mantendría vinculado a la estructura incluso si la venta colapsara. En este último caso, emprendería la búsqueda de un nuevo inversor, siempre que el consejo de administración no decidiera la rescisión.
Propuesta granadina
Cabe esperar que en los próximos días haya novedades que determinen si los movimientos acometidos en las últimas horas desembocan o no en la compra del club por parte de BLA. En paralelo, el grupo granadino que desde hace un año y medio pretende hacerse con la propiedad rojiblanca mantiene su propuesta. Definido bajo la sociedad Granada Capital Finance, y con el respaldo del inversor iraní Koosha Aidivandi, empresario dedicado al petróleo, ofrece 40 millones de euros para hacerse con la mayoría accionarial granadinista, como avanzó Canal Sur Radio.
La iniciativa la lideran el abogado Antonio Mir y el exdirector de operaciones del club Javier Rodríguez. Las fuentes consultadas por 101TV, sin embargo, sitúan esta propuesta lejos de un esbozo de acuerdo con el holding DDMC. Algunas, incluso, aseguran que no tendría solidez. El club supo de esta operación en marzo, aunque desde el primer momento sostuvo que no había iniciado ninguna negociación con el grupo.
De hecho, emitió un comunicado oficial mediante el que negaba el proceso y calificaba como «desinformación» las noticias publicadas al respecto, si bien este medio pudo contrastar que la tentativa sí existe. Su firmeza y viabilidad, en cambio, son otra cosa. Este medio ha tratado en varias ocasiones de contactar con Javier Rodríguez. Sin embargo, rechazó atender las llamadas o los mensajes.
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