El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situarse en el centro de la polémica por una publicación en redes sociales que mezcla una tragedia real con imágenes creadas mediante inteligencia artificial.
Tras difundir el vídeo del ataque mortal de un tigre a un joven británico, el mandatario publicó un montaje en el que aparece jugando con el animal, una secuencia que ha desatado críticas por su tono y por el sufrimiento que la difusión de las imágenes está causando a la familia de la víctima.
«Don’t ever mess with nature»: el mensaje que encendió la polémica
Trump compartió en su red social, «Truth Social», una grabación que mostraba parte del ataque de un tigre a William Chapman, un joven británico de 23 años que murió el pasado sábado 12 de octubre, tras entrar en el recinto de los felinos del Yorkshire Wildlife Park, en el norte de Inglaterra.
Junto al vídeo, el presidente escribió «Don’t ever mess with nature!» («¡Nunca te metas con la naturaleza!»), una frase que ha sido cuestionada por el contexto en el que se publicó.
La familia de Chapman ha pedido que se deje de compartir la grabación, que considera profundamente ofensiva y que, según ha denunciado, le está causando un enorme sufrimiento en un momento especialmente doloroso. Sus allegados explicaron que el joven había atravesado problemas graves de salud mental.
De la tragedia real a la ficción con inteligencia artificial
La controversia no terminó con esa publicación. Trump difundió después otro vídeo, esta vez generado con inteligencia artificial, en el que aparece enfrentándose a un tigre y acabando por domarlo y jugar con él. El montaje, acompañado de música, transforma el peligro del ataque real en una escena ficticia en la que el presidente parece salir victorioso frente al felino.
La polémica vuelve a poner el foco en el uso de las plataformas digitales por parte del mandatario y en los límites de la difusión de imágenes sensibles.
Mientras continúa la investigación sobre las circunstancias del suceso y las medidas de seguridad del recinto, el Yorkshire Wildlife Park permanece cerrado. La dirección del centro ha confirmado que Altai, el tigre siberiano implicado en el ataque, no será sacrificado.
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